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Hace unos días asistí a un seminario sobre arquitectura de la información, en él se trataron los tópicos pertinentes a esta emergente disciplina o forma de afrontar los proyectos, cualquiera sea su opinión sobre este tema, se debe decir que es algo muy nuevo en nuestro país, por lo que aún no se puede decir que exista un conocimiento general sobre este tema, a opinión de los expertos del foro aun no estamos listos para afrontar el desafío.

Las presentaciones se sucedían en el aula magna, pasaban principiantes y personas que trataban de decir su saber, todo fue suavizado con un café para llegar a la médula del problema que nos convocaba. donde los expertos plantearon su visión y punto de vista disciplinario, buscando satisfacer las dudas existentes sobre la AI, y es cuando comienza lo bueno.

Después de describir el ambiente y el contexto que arrullaba al seminario, me tomo la libertad de comentar una de las preguntas del público, la cual versaba sobre – ¿por qué las universidades aún no tenían una decidida y estructural manera de desarrollar esta disciplina, y cómo esto afectaba a las personas que querían tener este título, puesto que no existía? – algo que me hizo recordar una frase que me decía mi papá, “tu no necesitas que yo te diga como hacer las cosas para hacerlas”, creo que es pertinente, puesto que por el momento no existe una validación tal en el “mercado”, o un título profesional que ostentar. Pero quizás esta es la primera capa de la cebolla, creo que esta pregunta encierra algo más, siempre con mi inquietud sobre lo oculto dentro de las preguntas inocentes, me pregunté, ¿por que se hace esta pregunta?, y llegue a la siguiente conclusión al atar los cabos semánticos y temáticos del seminario:

Existe una visión muy mecánica y práctica de las profesiones, la cual es:” yo estudio, la universidad me entrega el premio en un cartón, y la empresa me paga por el resto de mi vida lo que estudie”, algo muy común en nuestros días, claro que todos necesitamos ganarnos la vida, pero estudiar solamente para trabajar y ganar dinero con algo novedoso es francamente elemental y no aporta, llenar un vacío por llenarlo es perder el rumbo, puesto que es sólo aprovechar el río lleno de peces y no aprender a pescar bien esos peces, tratar de sólo sacar provecho de una coyuntura es no ver el panorama, habla de una visión reducida y poco fundamental del tema.

Además se planteo la idea de que a futuro el Arquitecto de información debería ser un super profesional que estuviera por sobre el resto de los actores, una utopía al ver cuanto abarca esta disciplina, es como el super hombre de Nietzsche, o el hombre humanista del renacimiento, concepto que sólo pocos podían llevar a cabo, entonces sólo un genio podría llegar a convertirse en un Arquitecto de información, un hombre elegido y ungido en el agua de los dioses… yo creo que no, la AI es algo mas terrenal y que probablemente que un grupo de profesionales pudieran sobrellevar, pero si apareciera superman bienvenido sea!.

bueno dejando las bromas a parte, la sensación que me dejó el seminario es que todas las profesiones involucradas quieren su pedazo del pastel, nadie quiere quedar fuera, nadie quiere no opinar, nadie quiere dejarse pasar a llevar, algo que me recuerda las disputas por el control de las américas, nadie quería abandonar la promesa del Dorado, todos buscan actualmente tomar su botín y llegar a España como rico y poderoso, en la AI lamentablemente pasa lo mismo, todos quieren el crédito, dicen ser los más calificados para abordarla, ser los salvadores de la situación, ser lo pioneros, pero en mi visión sólo veo conquistadores, no veo colonos, gente que quiera construir, dejar algo para la posteridad, claro que américa se construyó igual, pero a punta de mucha sangre y aun no se puede decir que este terminada.

en mi opinión necesitamos personas que aporten, que se comprometan con el tema, que piensen sobre las posibilidades que hay, claro que pueden cobrar por ello, pero que eso no sea el norte de esto, ya que muchos que buscan entrar a la AI lo hacen porque en sus profesiones no encuentran el lugar para trabajar o hacer lo que estudiaron, – tal como ellos dicen –, pero no veo que lo hagan para aportar, veo que si queda algo será por conjunciones astrales o algo así y no porque alguien lo desee realmente.

pero algunos dirán quien está tan loco para hacer algo así, o dirán las cosas son diferentes, vivimos dentro un sistema de mercado regido por la oferta y la demanda, un mundo material y no de sueños o utopías, la verdad tengo eso en consideración, pero creo que nuevamente no se tiene la visión para ver más allá de eso, ya que que pasaría si la necesidad de la AI nunca llega, o si le ponen un precio o valor menor al esperado, será necesaria realmente para el mundo, ¿cuantas cosas que hacemos tienen valor en el mercado?, ¿todas nuestras actividades deben estar aprobadas por el mercado?, ¿debemos hacer lo que nos dice el mercado?, ¿hay actividades que estén por sobre el mercado?, tantas preguntas que me hacen cuestionar la verdadera razón de hacer las cosas, gracias a Dios Platon no tenía al mercado para guiar su pensamiento o quien sabe que fuerzas lo enrielaban, claro que actualmente el pensamiento en su mayoría busca el objetivo material, sino es perdida de tiempo.

creo necesario empezar a preguntarnos cuanto durará el mercado al frente de la ideología del hombre, cuanto durará esa traba a la actividad humana, cuanto deberá pagarse en el futuro por haber dejado a la seudo-presencia guiar al mundo, quizás me desvío del tema central pero creo que la información es más importante que el mercado, y con esto no digo que sea lo más importante, para mi siempre lo más importante es la humanidad, me da vergüenza que siempre se desprecie el potencial humano, siempre se deje al margen lo que el hombre puede aportar, y por su parte el hombre cae en el juego de no aportar, solo de buscar satisfacer lo que otros dicen que son sus necesidades.

para terminar decir que si queremos algún día dejar de ser meros ejecutantes, técnicos o mecánicos de las ideas de otros, debemos comenzar a pensar sobre como hacer las cosas por nosotros mismos, buscar las vias que nadie ha exporado, equibocarnos, buscar soluciones a nuestros fracasos, en definitiva crecer, madurar. no ser unos buitres sino unas aguilas que buscan su alimento.

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Las personas tenemos la tendencia de buscar formas de simplificar nuestra compleja realidad, de crear micro mundos, en los cuales sólo hay determinadas cosas, las cuales están muy bien estructuradas dentro de nuestra concepción de la seudo realidad que aceptamos, pero ¿es sano desconectarse de la verdadera realidad? Y ¿Qué es la verdadera realidad?.

Dos preguntas muy difíciles de responder, si tenemos en cuenta que manejamos y comprendemos solo una mínima fracción del universo. Quizás la primera pregunta hace referencia a cuan concientes somos de lo que somos y lo que nos rodea, y hace un juicio de valor sobre si esto es bueno o malo para el hombre, pero nuevamente entramos en lo que se denomino conceptos aceptados como lo son lo “bueno” y lo “malo”, desde cada punto de vista que existe esos conceptos van distorsionándose y perdiendo sentido en cada extremo del espectro, así, cuando pensamos que es lo bueno, sólo vemos o reconocemos lo que nos favorece dentro de nuestro micro mundo, entonces, cada cosa que atente contra el balance o equilibrio que aceptamos como normalidad dentro de nuestro micro mundo tenemos la maldad o peligros inherentes.

Creo que al tener claro que nuestros micro mundos son parte de un todo, y que conviven con innumerables más, tenemos el deber de conocer o aceptar la diversidad, pero cuando no queremos saber o admitir que pueden haber otras formas de concebir la realidad, es cuando empiezan las mentiras y el eufemismo, que hace que las personas se engloben o recluyan en sus concepciones, lo que puede ser bueno para la persona o la comunidad que vive en una burbuja, la cual muchas veces no es transparente, pero que no permite ver más allá y percibir lo que ocurre fuera.

Esta desconexión puede deberse a un mecanismo de protección psicológica, como una coraza o armadura, que nos protege de ataques o amenazas que perjudiquen nuestro balance, es natural proteger lo nuestro desde el punto de vista que hoy se tiene, pero ¿quién sabe que es lo único que existe?, al parecer esto se derrumba cuando tenemos la conciencia de que existe algo más, que hay otras cosas que están fuera de nuestro aceptado mundo.

Pero ¿es bueno vivir desconectado de nuestro micro mundo, y sólo admirar lo que hay fuera?. Creo que tampoco es la respuesta, creo que el balance entre lo que conocemos y lo que no conocemos es esencial. Al saber lo que conocemos sabremos lo que no conocemos; Tener conciencia de nuestra ignorancia es lo mejor que nos puede pasar, no dar por sabido algo, no tener dogmas que dominen nuestros pensamientos o acciones, concebir el mundo como algo complejo y desconocido nos abre la mente.

Entonces surge un concepto de realidad verdadera, que tambalea cada vez que le damos ese adjetivo a lo que nos rodea, una vez me dijeron: “Sin tener acuerdos o certezas es difícil enfocar nuestras mentes en un objetivo único”, lo cual es sin duda un pensamiento convergente de los hechos y metas, pero también existen otras formas de pensamiento, como el divergente y el disperso entre otros, sin incluir sus mezclas, lo que nos habla de cuan diferente somos al momento de pensar y hacer las cosas, y que tenemos que aceptar eso para avanzar dentro de nuestra realidad común.

Pero que tiene que ver lo anterior con las mentiras y las verdades. Bueno, las personas tendemos a mostrar lo que nos favorece frente a los demás, nuestra mejor cara, nuestros mejores sentimientos, y otras cosas que dan la ilusión de perfección y armonía, pero cuando esa máscara se rompe sólo queda lo oculto, que por lo general es lo peor de nosotros, o lo que creemos que no es bueno para mostrar, ser verdadero y sincero es duro, pero ser mentiroso es más duro aún, ya que se debe crear un mundo etéreo y ficticio que de sentido a lo que decimos y mostramos a los demás, pero, cuando esas falacias construidas sobre arcilla se desmoronan queda en evidencia la verdad con su rudeza y sangre fría, lo que muchas veces es sanador, pero a un precio equivalente a la magnitud de la mentira que hicimos.

Cuando nuestros micro mundos se construyen sobre conceptos que aceptamos y compartimos como comunes, y que corresponden a acuerdos sociales que todos reconocemos, es claro que esos conceptos y acuerdos provienen de lo que consideramos correcto, pero además provienen de lo que mostramos a los demás, entonces se puede dudar de lo que exponemos como correcto a los demás, ya que hasta la fecha los hechos de la humanidad sólo demuestran que nunca hemos aplicado esos buenos conceptos en nuestro micro mundo.

“Estaba buscando y encontré,
Lo que buscaba,
Estaba creyendo y confirmé,
Lo que creía.

Comencé,
Lo que hacía,
Soñé,
Lo que quería.

Pregunté,
Si lo que encontré,
Era bello,
Pero no supe de ello.

¿La belleza existe?,
quizás dentro de los corazones,
quizás fuera de los sentimientos,
tal vez cerca de lo feo.”
La belleza siempre necesita de un contrapunto, algo que este en lo opuesto, un contraste, para algunos la belleza es una necesidad, y para otros una maldición.

Sea como sea la belleza es un concepto que nos habla de la necesidad del ser humano de comparar y calificar las cosas, quizás nuestra libertad es la culpable de que exista lo bello y lo feo, ya que aunque libres que somos sólo podemos tener pocas cosas, quizás nuestra naturaleza finita nos proporciona la capacidad para darle importancia a las cosas, y querer que sean lo más perfecto para luego no arrepentirnos de no haberlas valorado.

La belleza para algunos es un valor, una medida, una cuantificación de cuan necesario es lo que vemos, o cuan poco trascendente es, pero casi siempre estas cuantificaciones son subjetivas o están sujetas a intereses creados. Quizás la belleza no sea objetiva.

Pero entonces surge la pregunta ¿la belleza debe ser objetiva?, ¿a quién le importa que la belleza sea medida?, ¿lo feo es lo contrario, o es sólo lo que hace que lo bello sea bello?, en ciertas culturas los conceptos de belleza y fealdad son complementarios, en otras son antagónicos, y en otras son lo mismo. ¿Quién tiene la razón entonces?.

Para nuestra cultura lo bello tiene relación con nuestras aspiraciones, o modelos a seguir e imitar, buscamos estereotipos y cánones, que guíen nuestra búsqueda de la perfección, nuestro ideal, satisfacer nuestras necesidades psicológicas.

En otros casos la belleza es un reflejo de nuestra naturaleza, una manifestación de nuestra herencia, una adaptación al medio, una garantía de futuro, pero quizás esos rasgos no son los más necesarios o los más bellos, pero entonces ¿qué es lo importante?, lo bello o lo necesario.

¿La belleza es necesaria? o es una idealización de la realidad, una ilusión, algo que no existe, un placebo o bálsamo para soportar la cruel realidad. Una muestra de nuestros miedos más profundos, al tener que ocultarlos tras eufemísticas visiones para poder sobrellevarlos, una decoración de nuestra realidad, alegorías que nos recuerdan cuan precarios somos.

La belleza, un concepto tan utilizado pero tan poco visto, una sinestesia de emociones que nos ayudan a deformar la realidad a nuestro gusto, valorar la existencia o despreciarla completamente.

Me remonto hasta finales de los turbulentos últimos años del siglo XX, donde un minúsculo país de Sudamérica nunca pudo prever su destino, ya que para eso se debe pensar en el futuro, y hacer algo en el presente que contribuirá a que el mejor futuro posible se concrete, pero como en Sudamérica el futuro nunca existe, y el presente es para gozarlo nadie de los 16 millones de personas hizo algo para evitar el desastre energético.

Durante el periodo antes mencionados los dirigentes del país decidieron que la mejor forma de consumir menos energía era el racionamiento de su consumo, lo que genero un calendario dividido en horas, en donde se marcaban los sectores que quedarían sin electricidad durante la jornada, pero como siempre esto fue aplicado velando por los intereses de unos pocos, y dejando a gran cantidad de personas sin luz a horas sensibles del día, la madrugada, el medio día y la noche, casi sin medir las consecuencias que eso tenia para las actividades de la mayoría del país.

Como siempre los más pudientes sortearon el apagón comprando generadores eléctricos, los mas pobres se conformaron con velas o baterías de camión, cada uno de los chilenos trato de no sentirse afectado por los cortes de luz obligatorios, nadie podía reclamar o pedir compensaciones, ya que se trataba de un escenario puntual y de emergencia nacional, todos debíamos aportar queriéndolo o no, nuestro país nos necesitaba, había que hacer un esfuerzo por todos.

Luego de pasar el periodo más emocional de la crisis vino como siempre un acostumbramiento a los cortes, todos ya sabíamos cuando eran los cortes y que debíamos hacer para capearlos, pero fue en ese momento cuando cambian los horarios y nuevamente a sufrir, a todos los que le toco un corte en el día ahora tenia que recibirlo en la noche, lo que era bastante absurdo, ya que si hubiese habido algún tipo de lógica en los cortes o preferencias funcionales se habría sabido que en determinados sectores de la ciudad no se podía cortar la energía tan aleatoriamente.

Después de la crisis hubo autoridades que se cuadraron con los ciudadanos para pedir explicaciones, otros dijeron que trabajarían duro para que esto nunca volviera a suceder, otros buscaron responsables, otros n dijeron nada y siguieron sus vidas.

Hoy estamos a las puertas de un escenario parecido, para no decir igual al vivido hace unos pocos años atrás. ¿qué se hizo para evitar esto?, ¿quién fue el que trabajo duro para garantizar que el racionamiento no llegara nuevamente?,¿quién…?, bueno, creo que la respuesta es clara.

Nuevamente el pasado atormenta a nuestro país, como dije antes no pensamos en el futuro porque siempre vemos al pasado, cuando todo fue mejor, y cuando todo era más fácil, donde la energía sobraba y permitía venderla y obtener beneficios para dueños de las empresas eléctricas, bueno, eso jamás pasó, y nunca será así si no somos capaces de cambiar nuestra manera de pensar y de actuar.

Si las autoridades realmente se hubiesen preocupado por el tema energético no estaríamos en este aprieto, esperando que la lluvia cubra todo los errores del pasado cual diluvio universal limpiando a los impíos de los bienaventurados, pero hoy no existe un arca que nos salve del racionamiento, no habrá manera de sortear otro evento como este en el futuro, y la pregunta que queda por hacer ¿cuánto tiempo deberemos convivir con los racionamientos energéticos?, ya estamos racionando el gas natural, la quema de leña y ahora la electricidad, ¿qué será después?.

Por ahora estamos a la espera que la lista crezca, aunque a estas alturas de la historia deberíamos estar desarrollados y con estándares de vida dignos, acaso no estamos en el siglo XXI, donde todo es tecnológico y automático, donde estas crisis son de países menores o en decadencia, quizás tramos de ser algo que no somos, algo nuevo para un chileno, pero la realidad nos pone en nuestro lugar.

Todo el mundo en la crisis pasada trató de obtener energía de donde fuera para mantener su sistema de vida, nunca pensamos en cambiar nuestros hábitos o fomentamos el ahorro energético después de la crisis pasada, nadie cambió y todo siguió igual por lo que no hay que ser un genio para prever lo que iba a pasar hoy.

La anterior frase surge de la masa critica de personas que buscan solucionar un problema o satisfacer una necesidad intelectual, saber cuantas personas se necesitan para solucionar un problema sería una gran respuesta para solucionar cualquier problema, pero ¿qué falta para solucionar un problema?, ¿sólo personas, U otra cosa?.

La idea de que dos cabezas piensan mejor que una no se le ocurrió a una única persona, desde tiempos pretéritos el hombre ha formado comunidades, clanes o cualquier tipo de agrupación que le ayude a sobrevivir en este hostil mundo, pero ¿porque agruparse?, ¿es sólo por conveniencia? O existe otra razón.

Quizás el hombre de las cavernas no era menos inteligente que el actual, ya que pudo sobrevivir en este mundo y heredar sus genes a nosotros, quizás siempre nos subestimamos y decimos frases como: esas construcciones no pudieron ser hechas por el hombre, o eso no es posible de hacer, pero la realidad siempre nos sorprende y nos da lecciones de humildad y nos demuestra el potencial que se puede alcanzar si todos aportamos.

Si nos remontamos a épocas pasadas donde la humanidad tenia que lidiar con todo tipo de problemas en especial los que la naturaleza nos da tan generosamente, nos daremos cuenta que hoy eso esta solucionado en gran parte, el hombre ha aculado una cantidad tal de conocimientos y soluciones sobre como no morir por la lluvia, o por el hambre, que esos problemas sólo se dan en condiciones extremas y no en lo general como era antes, el hombre a aprendido de sus errores y podido sobrevivir, todo esto por agruparse y pensar soluciones para los problemas del conjunto.

Pero no conforme con eso la ambición natural del hombre lo ha llevado a pensar en otros asuntos, y sobre todo en sí mismo, razonando su existencia, pero quizás no a un grado sumo, ya que son pocos los que realmente han tratado de conocer la esencia del hombre, por lo que en la actualidad ese conocimiento es algo poco conocido o muy pobre, quizás hubo tiempos donde el hombre conocía su potencial y lo usaba libremente, pero todo eso se perdió y quizás pasará mucho tiempo para saber que paso y como podemos llegar a eso nuevamente.

Pienso que el conocimiento se acumula para facilitar y abrir los caminos de la mente, y para eso es necesario aportar con nuestro grano de arena al saber de la humanidad, aunque esto sea una cosa sin importancia aparentemente, ya que, como decía un gran sabio, “todo es relativo”, y los caminos del hombre son muy turbulentos, por lo que nunca sabremos que aparecerá en el horizonte o será importante en el futuro, por lo que cualquier cosa aprendida servirá para sobrevivir en esta realidad.

Quizás hoy se da importancia a pensar en cosas que solucionen los problemas económicos de algunos, los cuales pagan para ello, y se dejan de lado actividades que a ojos materialistas no entregan nada de valor, o son subestimadas al punto de ser tabú o prácticas innecesarias para el hombre, la experiencia indica que nada sobra y que todo tiene derecho a existir, pero la verdad es que eso poco se respeta, lo que trae como consecuencia la perdida de potencial, excluir es perder tiempo, el olvido el la peor apuesta que puede hacer el hombre, ya que sin recuerdos no hay historia o futuro.

Vemos como millones de personas son excluidas de las grandes decisiones del planeta, como si ellas no pudieran pensar en como no morir, o como este mundo pudiera ser mejor para todos, nadie sabe cuanto la humanidad ha perdido por la exclusión, el racismo, la opresión, la esclavitud, la xenofobia, y el clasismo, todos somos importantes para este mundo aunque unos pocos piensen diferente. Lo bueno es que de una u otra forma estas personas excluidas se liberan y dejan salir todos sus potenciales, pero generalmente es para destruir y oprimir al opresor, pero cuando esas ideas surgen provocan grandes cambios en este mundo, los cuales han ido moldeando el panorama social y cultural del hombre durante milenios.

Para concluir debo decir que el hombre siempre será uno de los misterios más intrigantes y fascinantes, ya que nos falta tanto por avanzar pero aun así creemos que estamos en la cima de la cadena evolutiva y que nuestro reinado será para siempre, pero la verdad es que ya estamos de salida, o eso es lo que da la impresión al ver nuestro comportamiento actual desde la perspectiva global o de supervivencia a largo plazo, como han dicho incontables personas, si el hombre no cambia su manera de pensar estará destinado a un pronto final, pero ¿cuál es esa manera de pensar que debe aprender el hombre?, bueno, quizás en este momento nadie puede saber la respuesta a eso, pero está claro que si seguimos pensando igual nunca cambiaremos.

La paradoja consumidor oferente, la cual quiero poner como tema esta vez, es uno de esos pensamientos que he tenido mientras busco algo que quiero comprar, y que inocentemente creo que nadie más tiene o que será algo especial, poniendo mis carencias y mis deseos en un objeto, materializar mis sentimientos o más encarnados caprichos personales, pero al llegar el momento nunca fue algo original.

Las empresas buscan las maneras de ofertar productos que satisfagan los deseos, necesidades y caprichos de los usuarios y consumidores, o personas, si vemos las tendencias en el diseño emocional, que buscan desentrañar los mecanismos que desencadenan la compra en los individuos, cuanto valor le dan a sus carencias y como se satisfacen materialmente, o por medio de un objeto.

Los mercados en todo el mundo lidian con estos hechos, los cuales producen la bien llamada incertidumbre, la cual puede derrumbar los sueños y las ambiciones del hombre, pero que sin ella no existirían los especuladores o los que buscan sacar partido de hechos particulares, que influyen en las tendencias macroeconómicas del mundo, pero que dejan fuera al problema, el cual es la diversificación de la demanda.

Cada persona como bien se sabe es diferente a la otra, pero los investigadores de mercado  tratan en vano de encasillar a las personas dentro de sus definiciones, o grupos objetivos, los cuales dicen conocer cualitativamente y cuantitativamente, pero cada día surgen más grupos, o denominaciones forzadas que ayudan a encuadrar o guiar al mercado, como si hubiesen dos grandes fuerzas, las cuales chocan creando una paradoja.

Esta paradoja se refiere al hecho de que mientras más el mercado busca la estandarización de los consumidores, o de englobar a las personas dentro de un parámetro definido, las personas buscan salir de ese grupo a través de mecanismos de individualización extremas, que a la vez son estandarizados y usados por el mercado para unificar y aglutinar a sus consumidores, pero que los usuarios vuelven a rechazar, creando una paradoja consumidor oferta.

El individuo elije que quiere comprar para si mismo, y el mercado busca satisfacer esas necesidades, quizás esa es la parte bonita del asunto, pero veamos con otros ojos el problema, donde el mercado produce y se dedica a crear necesidades a los consumidores, para satisfacer sus propias necesidades.

Entonces tenemos un mercado que se diversifica y una industria que busca la estandarización, consumidores individuales con carencias particulares, que se buscan satisfacer con ofertas generales, algo que a todas luces es muy difícil si nos ponemos optimistas. Pero ¿cuál es la solución a esta paradoja?.

Una solución sería realizar productos a la medida de las personas, o que las personas elijan lo que se produce en las industrias, o que se termine con la estandarización del mercado, algo que busca normalizar al consumidor para tener certeza de lo que se le debe vender y hacer consumir, un mundo donde todos tengan las mismas necesidades, a mi parecer algo poco probable, pero he visto cosas aun más absurdas existir en esta realidad.

La realidad es que mientras el mercado insiste en aglomerar o converger, los consumidores tienden a la divergencia de sus necesidades, lo que produce que las industrias busquen fusiones gigantescas para poder llegar a más consumidores, mientras que los consumidores premian lo único y lo personalizado, cual será el final de esta historia, quizás una gran y única industria dedicada a satisfacer y mimar a los consumidores, una visión muy Sci-Fi, pero que quizás se cumpla.

Imaginen un mundo en donde una sola corporación nos diga que tenemos que tener para ser felices, una gran corporación que nos haga nuestros sueños realidad pagándolos a crédito, bueno quizás no estamos tan lejos de eso, pero a la vez podemos ver un mundo donde las empresas se fragmenten y se dediquen a satisfacer necesidades locales y no globales, donde la generalidad da paso a la particularidad, donde interesa satisfacer las necesidades mediante la fidelización directa y local.

Buscar soluciones particulares y no globales, cambiar la manera de enfrentar los problemas, casi siempre la solución general es para unos pocos, y las soluciones particulares son para la gente.

Quien en este momento o en el futuro no va a presionar un botón para hacer algo, desde casi un par de décadas los botones nos inundan y nos hacen ver la vida diferente, sólo presionando con nuestros dedos podemos obtener infinidad de cosas, desde comer, hasta destruir completamente un país.

Los botones son un sistema creado para servir como interfaz entre las funcionalidades de una máquina y nuestros deseos, es tan fácil apretar un botón que los maestros de la ciencia ficción soñaban con el día en que el hombre sólo al presionar un botón podría cambiar al mundo, pero el mundo como lo conocían nuestro abuelos ya cambió y no es parecido a esos románticos libros, o por lo menos no aún.

El hombre siempre ha buscado facilitarse la vida cotidiana, o las operaciones rutinarias, tratando de hacer las cosas más rápidas y eficientes y así tener más tiempo para hacer más cosas, entonces primero invento las herramientas, después invento la manera de que esos utensilios fueran mejores y los complico, y ya no se necesitaba sólo un hombre para operarlos sino que varios, entonces esos aparatos fueron siendo cada ver menos gobernables, o se necesitaba un nivel altísimo para operarlos, y fue cuando se inventaron los sistemas automáticos, pero de todas formas eran necesarias las personas, pero ahora ellas debían mover poleas y palancas para poder hacer funcionar esos descomunales artefactos.

Luego los artefactos fueron cada vez mas potentes y complejos, y fue necesario agregar sistemas de regulación automáticos y se inventaron los programas mecánicos, luego el operario sólo debía accionar los switchs para hacer la tarea, después estos sistemas dieron paso a los sistemas modernos que unifican los programas digitales y los sistemas mecánicos, y fue cuando se inventaron los botones, que buscaban solucionar el problema en el manejo de las consolas de control, ya que cada botón servia para una de las miles de funciones especificas que poseen los aparatos modernos, entonces comenzó todo.

Los comandos de control entonces fueron reemplazados por secuencias de botones, para poder realizar las tareas o trabajos solicitados, en nuestros días los botones ocupan un lugar importante dentro de nuestras rutinas.

¿cómo saber si soy parte de esta cultura?, es una respuesta sencilla, si puedes leer este texto es porque perteneces al más selecto grupo de usuarios de botones del planeta, puesto que por lo menos tendrías que haber apretado varios botones para usar tu computador, lo cual para algunas personas de este mundo es desconocido.

¿pero que tan importante es pertenecer a esta cultura?, tiene una gran importancia, puesto que sin el uso de los botones nuestras vidas serían más esforzadas, y es por eso que pertenecer a esta parte de la sociedad es importante aunque no lo parezca.

¿cuánto durará esta cultura?, la cultura de los botones durará hasta que inventemos algo mas sencillo para conectarnos con nuestras máquinas, y realizar nuestras tareas, quizás llegue el día en que podamos pensar las cosas y una máquina nos cumpla nuestros deseos, pero esto sinceramente es peligroso, no por lo que las máquinas harían, sino por nuestros deseos, los cuales deberíamos saber controlar plenamente antes de ordenar a un robot cumplir cada uno de nuestros caprichos, quizás será en ese momento cuando las tres leyes de la robótica cobren vigencia, pero, no para regular a las máquinas sino a nosotros mismos.

Todas las personas que viven en las ciudades deben presionar botones para realizar sus tareas diarias, lo cual nos muestra la importancia de estos pequeños elementos en nuestras vidas citadinas, lo único malo de esto es que a veces faltan manos para apretar botones y hacer funcionar las ciudades, las cuales se han convertido en una gran consola de comando, la cual necesita de millones de personas para hacerlas funcionar, y quizás sean las mayores máquinas que hemos construido hasta ahora, lo cual nos habla de la tarea que cumplen las ciudades y sus botones al sustentar la vida humana, son una gran plataforma de sustento de vida, y sin los botones no funcionarían la ritmo que necesitaríamos, ya que detrás de cada pequeño botón están miles de años de búsqueda y trabajo para hacer la vida del hombre menos esforzada físicamente, pero que a veces nos somete a duras pruebas intelectuales.

Una pregunta que me hizo desvelarme durante centurias, para poder aceptar la realidad, la cual golpea como coloso, y petrifica como medusa ante la magnificencia del resplandor encandilante del conocimiento. La respuesta es una sola, pero a nadie le gusta, pudiendo  ser la peor respuesta a una pregunta capciosa.

Para comprender la respuesta a esta interrogante debemos ahondar primero en las profundidades del pensamiento. Debemos sumergirnos en mares de dudas en tempestad, surcar el cielo embravecido, cruzar los arcos de fuego que surgen de la tierra.

Luego de valorar el recorrido anterior debemos comenzar el aprecio por lo que nos falta, eso que sin duda es tan pequeño, pero que vemos tan gigante. Tal vez no haya nada que pueda ser igual, o mejor, pero que siempre rehusamos al tenerlo enfrente.

Cuando nos damos cuenta de nuestra debilidad y dependencia, humildemente podremos responder la pregunta, quizás en los corazones de cada ser se encuentra esa respuesta, pero que tratamos de ocultar por no mostrar debilidad.

Ninguna, de las dos fue primero, lo primero siempre es motivo, lo segundo es replica, lo tercero es copia. Ambos son dependientes, y como tal se complementan, deben ser consientes de la existencia del otro, cada uno debe solucionar y llenar las carencias del otro, pero primero se debe entender que ninguna es más importante que la otra, sino pasaran centurias antes de que surja algo fecundo, perdiendo la oportunidad de complemento y de potencia que se debe tener en toda sociedad, aunque naturalmente la razón y la imaginación se unen y se llaman.

Diseño e ingenio, uso de la imaginación y de la razón, lo ficticio y lo real, lo abstracto y lo realista, lo soñado y lo concreto, lo complicado y lo práctico, lo espontáneo y lo reflexionado, lo irreverente y lo circunspecto, la locura y la sensatez. Todo complemento de lo hecho y lo que queda por hacer.

No hay disputa en el complemento, no existe rivalidad si hay cooperación, quizás al final del camino se da cuenta de lo estéril que es sólo una de las partes, o potenciar un solo lado de la libra, premiar sólo a uno es dejar fuera al resto, subyugar es ir a medias y perder potencial.

Sí nuestra Sociedad se diera cuenta del potencial que pierde cada día, podría comenzar a buscar las formas de surgir y prosperar, una nación sin imaginación es sólo un buen consumidor, nada se crea sin imaginarlo primero, necesitamos pensar e imaginar el país que queremos y trabajar para lograr nuestras metas, pero esto se esfuma cuando existe un prejuicio o un innato sentimiento de carencia o de que haciendo se perderá algo, o desconfianza en el trabajo del otro, que es sin duda nuestra mayor debilidad, si una persona no confía en sus manos jamás hará algo con ellas, lo mismo para un país, si no se tiene fe en lo que tenemos difícil será el camino a la prosperidad. Y más difícil será que Diseño e ingeniería puedan hacer algo para esta sociedad.

La globalización es un concepto ya antiguo en el presente, según algunos autores este concepto llego para quedarse, y para otras personas es sólo una moda, ¿quién sabe la verdad?, o quien le dará al blanco esta vez, como dicen, sólo el tiempo lo dirá. Pero para qué esperar hasta que el curso de los acontecimientos nos de la respuesta, me pregunto, ¿habrá algún fenómeno parecido en nuestra historia, que nos pueda servir para poder saber cuál será el futuro de la globalización?, creo que la respuesta es si.

El fenómeno al cual hago referencia es uno que probablemente sea uno de los más complejos de tratar y se refiere a la religión, pasar de una diversidad de deidades paganas a un Dios único y todopoderoso fue el mayor cambio que la humanidad haya sufrido, pero que tiene que ver esto con algo tan distinto como es la globalización, bueno, a los ojos de fundamentalistas o de personas que creen en una religión sería difícil hacer la comparación, pero para una persona como yo que puede separar sus creencias de los hechos es menos hereje.

Cuando un imperio dominó la mayor parte del mundo conocido e influencio a los pueblos que los circundaban, era un mundo consagrado a un objetivo llamado gloria, y solo alcanzable con el permiso de los dioses de esa época, nació una nueva forma de ver a ese mundo, como siempre pero que tardaría mil años en instaurarse plenamente, para que después de eso viniera la peor época del hombre, claramente que después de un cambio así no se espera que todo sea brillante desde un comienzo, luego de esa época oscura del hombre, surgió un pensamiento de creación basado en la antigua forma de vida, pero con la integración de las nuevas creencias, surgiendo una nueva forma de ver el pasado, luego de eso vinieron los descubrimientos más fascinantes de la historia del hombre, como fue descubrir que había otro mundo que vivió paralelamente casi sin contacto aparente con el mundo que conocíamos.

Quizás lo anterior sea lo que nos enseñaron a todos en el colegio, pero la religión acompaño a todos estos cambios, siendo un estandarte para millones de personas que buscando reliquias lucharon por lo que debería ser y dominar sobre el resto, hasta nuestros días esa batalla se libra pero con otro nombre, la globalización creo que es sólo una forma nueva de ver ese proceso antiquísimo que busca normalizar la cultura humana, y que cada cierto tiempo sale a la luz, o nos damos cuenta de ese proceso.

Pero la lucha por la adopción de una única religión en el mundo no es sólo un cambio de deidad, sino que implica mucho más que eso como todos podemos pensar, actualmente se trata de estandarizar la cultura humana, ya no sólo con el fin de regir sobre sólo una religión, sino sobre un todo, un mercado global, y sobre un único pensamiento, quizás las películas de ciencia ficción nos den una pista de cómo deberíamos ser, un planeta con un único gobierno que se rige por leyes comunes para todo hombre, una alimentación igual para todos y una única religión. Pero quizás ese futuro nos quite la mayor riqueza que tiene este mundo y que es su diversidad cultural.

Imaginen un mundo donde todos piensen igual y donde sólo se fomenten ciertas habilidades, y donde los hombres sean seres especializados. Aunque creo que el hombre nunca será así puede ser unos de los futuros que nos esperen, y se estanque la corriente cultural del hombre, sólo la diversidad de culturas y religiones hará que este mundo siga avanzando y no se quede en un estatus quo, lo más peligroso que puede pasarle a la humanidad, y creo que la globalización será sólo un anhelo de alguna corporación por saber que necesitan sus consumidores sin la interferencias de culturas que molestan o que no comprenden lo que ellos deben necesitar para vivir.

Para terminar la globalización quizás nos esta ayudando a querer más lo que somos, y no a abandonar nuestras costumbres, muchos países viven de su diferencia cultural, ofreciendo una mirada diferente a los problemas que hoy existen en las culturas vanguardistas, que pierden cada vez mas su relación con sus semejantes, y que buscan todas sus soluciones en la técnica y no en su esencia humana.

La problemática humana es tan compleja como su solución, o así es el silogismo que cabe para describir como debemos afrontar nuestros problemas. Todo lo que buscamos es soluciones dentro de lo posible, y no dentro de lo imposible, pero existen problemas imposibles que nos aquejan, entonces ¿una solución posible, soluciona un problema imposible?, me gustaría decir que si, pero haré lo imposible y diré que no.

Quizás el juego de palabras anterior sea un buen comienzo para pensar en soluciones que van más allá de las actuales posibilidades, ya que sino pensamos así jamás existirán, tal vez cuando se pensó que el hombre iría a la luna alguna vez, ya lo había hecho, o cuando pensó que el planeta se contaminaría hasta el borde del colapso, ya lo había hecho, cuando pensamos las cosas ellas ya pasaron, o fueron pensadas por otras personas antes, pero la diferencia es que la realidad nos da siempre la razón y nos demuestra día a día lo imposible que es la vida, pero existe y continua.

Cada vez que pensamos que algo no se puede hacer nunca se hace nada, pero cuando pensamos que existe la posibilidad de hacerlo se hace posible, y ese cambio de lo imposible a lo posible se hace sólo pensando en lo imposible, ya que lo posible ya esta hecho, pero lo que falta es lo importante, es nuestra carencia, nuestro objetivo o nuestro motivo. Buscar la posibilidad más improbable es la función del pensamiento, ya que si sólo ocupamos nuestros pensamientos en cosas posibles y lo más probable es que ocurra de todas formas, y por lo mismo estaríamos desaprovechando la posibilidad que tenemos de imaginar lo imposible, lo que nos falta, pero qué pasaría si pensáramos en que nada es imposible y que podemos hacerlo todo, ¿sería correcto?.

Ambos pensamientos son complementarios, ya que si no hay imposibles no existe lo posible, y se estanca el sistema, entonces si pensamos que lo imposible es posible, lo posible es nuestro imposible, como siempre el hombre necesita de metas o de motivos para que su vida sea satisfactoria, sin ese anhelo de surgir el hombre se deprime y se pudre, los problemas son la energía que mueve a la humanidad, pero que también la atormentan cuando no se solucionan correctamente, aunque ese tormento puede ser menor si se piensa que todo tiene solución, y se vive con esperanza.

La realidad como la vemos esta hecha de imposibles, pero que brutalmente son posibles, partiendo por la vida misma, y así hasta llegar a la última partícula de la nada, casi todo no debería estar allí, pero lo está. Nada debería existir pero existe. Entonces ¿cuál es el impedimento para pensar que un imposible exista?, ¿cuál es nuestro problema?, eso es lo que debemos buscar, la llave de nuestro crecimiento como humanidad está en esa respuesta imposible.