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Las personas tenemos la tendencia de buscar formas de simplificar nuestra compleja realidad, de crear micro mundos, en los cuales sólo hay determinadas cosas, las cuales están muy bien estructuradas dentro de nuestra concepción de la seudo realidad que aceptamos, pero ¿es sano desconectarse de la verdadera realidad? Y ¿Qué es la verdadera realidad?.

Dos preguntas muy difíciles de responder, si tenemos en cuenta que manejamos y comprendemos solo una mínima fracción del universo. Quizás la primera pregunta hace referencia a cuan concientes somos de lo que somos y lo que nos rodea, y hace un juicio de valor sobre si esto es bueno o malo para el hombre, pero nuevamente entramos en lo que se denomino conceptos aceptados como lo son lo “bueno” y lo “malo”, desde cada punto de vista que existe esos conceptos van distorsionándose y perdiendo sentido en cada extremo del espectro, así, cuando pensamos que es lo bueno, sólo vemos o reconocemos lo que nos favorece dentro de nuestro micro mundo, entonces, cada cosa que atente contra el balance o equilibrio que aceptamos como normalidad dentro de nuestro micro mundo tenemos la maldad o peligros inherentes.

Creo que al tener claro que nuestros micro mundos son parte de un todo, y que conviven con innumerables más, tenemos el deber de conocer o aceptar la diversidad, pero cuando no queremos saber o admitir que pueden haber otras formas de concebir la realidad, es cuando empiezan las mentiras y el eufemismo, que hace que las personas se engloben o recluyan en sus concepciones, lo que puede ser bueno para la persona o la comunidad que vive en una burbuja, la cual muchas veces no es transparente, pero que no permite ver más allá y percibir lo que ocurre fuera.

Esta desconexión puede deberse a un mecanismo de protección psicológica, como una coraza o armadura, que nos protege de ataques o amenazas que perjudiquen nuestro balance, es natural proteger lo nuestro desde el punto de vista que hoy se tiene, pero ¿quién sabe que es lo único que existe?, al parecer esto se derrumba cuando tenemos la conciencia de que existe algo más, que hay otras cosas que están fuera de nuestro aceptado mundo.

Pero ¿es bueno vivir desconectado de nuestro micro mundo, y sólo admirar lo que hay fuera?. Creo que tampoco es la respuesta, creo que el balance entre lo que conocemos y lo que no conocemos es esencial. Al saber lo que conocemos sabremos lo que no conocemos; Tener conciencia de nuestra ignorancia es lo mejor que nos puede pasar, no dar por sabido algo, no tener dogmas que dominen nuestros pensamientos o acciones, concebir el mundo como algo complejo y desconocido nos abre la mente.

Entonces surge un concepto de realidad verdadera, que tambalea cada vez que le damos ese adjetivo a lo que nos rodea, una vez me dijeron: “Sin tener acuerdos o certezas es difícil enfocar nuestras mentes en un objetivo único”, lo cual es sin duda un pensamiento convergente de los hechos y metas, pero también existen otras formas de pensamiento, como el divergente y el disperso entre otros, sin incluir sus mezclas, lo que nos habla de cuan diferente somos al momento de pensar y hacer las cosas, y que tenemos que aceptar eso para avanzar dentro de nuestra realidad común.

Pero que tiene que ver lo anterior con las mentiras y las verdades. Bueno, las personas tendemos a mostrar lo que nos favorece frente a los demás, nuestra mejor cara, nuestros mejores sentimientos, y otras cosas que dan la ilusión de perfección y armonía, pero cuando esa máscara se rompe sólo queda lo oculto, que por lo general es lo peor de nosotros, o lo que creemos que no es bueno para mostrar, ser verdadero y sincero es duro, pero ser mentiroso es más duro aún, ya que se debe crear un mundo etéreo y ficticio que de sentido a lo que decimos y mostramos a los demás, pero, cuando esas falacias construidas sobre arcilla se desmoronan queda en evidencia la verdad con su rudeza y sangre fría, lo que muchas veces es sanador, pero a un precio equivalente a la magnitud de la mentira que hicimos.

Cuando nuestros micro mundos se construyen sobre conceptos que aceptamos y compartimos como comunes, y que corresponden a acuerdos sociales que todos reconocemos, es claro que esos conceptos y acuerdos provienen de lo que consideramos correcto, pero además provienen de lo que mostramos a los demás, entonces se puede dudar de lo que exponemos como correcto a los demás, ya que hasta la fecha los hechos de la humanidad sólo demuestran que nunca hemos aplicado esos buenos conceptos en nuestro micro mundo.

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“Estaba buscando y encontré,
Lo que buscaba,
Estaba creyendo y confirmé,
Lo que creía.

Comencé,
Lo que hacía,
Soñé,
Lo que quería.

Pregunté,
Si lo que encontré,
Era bello,
Pero no supe de ello.

¿La belleza existe?,
quizás dentro de los corazones,
quizás fuera de los sentimientos,
tal vez cerca de lo feo.”
La belleza siempre necesita de un contrapunto, algo que este en lo opuesto, un contraste, para algunos la belleza es una necesidad, y para otros una maldición.

Sea como sea la belleza es un concepto que nos habla de la necesidad del ser humano de comparar y calificar las cosas, quizás nuestra libertad es la culpable de que exista lo bello y lo feo, ya que aunque libres que somos sólo podemos tener pocas cosas, quizás nuestra naturaleza finita nos proporciona la capacidad para darle importancia a las cosas, y querer que sean lo más perfecto para luego no arrepentirnos de no haberlas valorado.

La belleza para algunos es un valor, una medida, una cuantificación de cuan necesario es lo que vemos, o cuan poco trascendente es, pero casi siempre estas cuantificaciones son subjetivas o están sujetas a intereses creados. Quizás la belleza no sea objetiva.

Pero entonces surge la pregunta ¿la belleza debe ser objetiva?, ¿a quién le importa que la belleza sea medida?, ¿lo feo es lo contrario, o es sólo lo que hace que lo bello sea bello?, en ciertas culturas los conceptos de belleza y fealdad son complementarios, en otras son antagónicos, y en otras son lo mismo. ¿Quién tiene la razón entonces?.

Para nuestra cultura lo bello tiene relación con nuestras aspiraciones, o modelos a seguir e imitar, buscamos estereotipos y cánones, que guíen nuestra búsqueda de la perfección, nuestro ideal, satisfacer nuestras necesidades psicológicas.

En otros casos la belleza es un reflejo de nuestra naturaleza, una manifestación de nuestra herencia, una adaptación al medio, una garantía de futuro, pero quizás esos rasgos no son los más necesarios o los más bellos, pero entonces ¿qué es lo importante?, lo bello o lo necesario.

¿La belleza es necesaria? o es una idealización de la realidad, una ilusión, algo que no existe, un placebo o bálsamo para soportar la cruel realidad. Una muestra de nuestros miedos más profundos, al tener que ocultarlos tras eufemísticas visiones para poder sobrellevarlos, una decoración de nuestra realidad, alegorías que nos recuerdan cuan precarios somos.

La belleza, un concepto tan utilizado pero tan poco visto, una sinestesia de emociones que nos ayudan a deformar la realidad a nuestro gusto, valorar la existencia o despreciarla completamente.

La anterior frase surge de la masa critica de personas que buscan solucionar un problema o satisfacer una necesidad intelectual, saber cuantas personas se necesitan para solucionar un problema sería una gran respuesta para solucionar cualquier problema, pero ¿qué falta para solucionar un problema?, ¿sólo personas, U otra cosa?.

La idea de que dos cabezas piensan mejor que una no se le ocurrió a una única persona, desde tiempos pretéritos el hombre ha formado comunidades, clanes o cualquier tipo de agrupación que le ayude a sobrevivir en este hostil mundo, pero ¿porque agruparse?, ¿es sólo por conveniencia? O existe otra razón.

Quizás el hombre de las cavernas no era menos inteligente que el actual, ya que pudo sobrevivir en este mundo y heredar sus genes a nosotros, quizás siempre nos subestimamos y decimos frases como: esas construcciones no pudieron ser hechas por el hombre, o eso no es posible de hacer, pero la realidad siempre nos sorprende y nos da lecciones de humildad y nos demuestra el potencial que se puede alcanzar si todos aportamos.

Si nos remontamos a épocas pasadas donde la humanidad tenia que lidiar con todo tipo de problemas en especial los que la naturaleza nos da tan generosamente, nos daremos cuenta que hoy eso esta solucionado en gran parte, el hombre ha aculado una cantidad tal de conocimientos y soluciones sobre como no morir por la lluvia, o por el hambre, que esos problemas sólo se dan en condiciones extremas y no en lo general como era antes, el hombre a aprendido de sus errores y podido sobrevivir, todo esto por agruparse y pensar soluciones para los problemas del conjunto.

Pero no conforme con eso la ambición natural del hombre lo ha llevado a pensar en otros asuntos, y sobre todo en sí mismo, razonando su existencia, pero quizás no a un grado sumo, ya que son pocos los que realmente han tratado de conocer la esencia del hombre, por lo que en la actualidad ese conocimiento es algo poco conocido o muy pobre, quizás hubo tiempos donde el hombre conocía su potencial y lo usaba libremente, pero todo eso se perdió y quizás pasará mucho tiempo para saber que paso y como podemos llegar a eso nuevamente.

Pienso que el conocimiento se acumula para facilitar y abrir los caminos de la mente, y para eso es necesario aportar con nuestro grano de arena al saber de la humanidad, aunque esto sea una cosa sin importancia aparentemente, ya que, como decía un gran sabio, “todo es relativo”, y los caminos del hombre son muy turbulentos, por lo que nunca sabremos que aparecerá en el horizonte o será importante en el futuro, por lo que cualquier cosa aprendida servirá para sobrevivir en esta realidad.

Quizás hoy se da importancia a pensar en cosas que solucionen los problemas económicos de algunos, los cuales pagan para ello, y se dejan de lado actividades que a ojos materialistas no entregan nada de valor, o son subestimadas al punto de ser tabú o prácticas innecesarias para el hombre, la experiencia indica que nada sobra y que todo tiene derecho a existir, pero la verdad es que eso poco se respeta, lo que trae como consecuencia la perdida de potencial, excluir es perder tiempo, el olvido el la peor apuesta que puede hacer el hombre, ya que sin recuerdos no hay historia o futuro.

Vemos como millones de personas son excluidas de las grandes decisiones del planeta, como si ellas no pudieran pensar en como no morir, o como este mundo pudiera ser mejor para todos, nadie sabe cuanto la humanidad ha perdido por la exclusión, el racismo, la opresión, la esclavitud, la xenofobia, y el clasismo, todos somos importantes para este mundo aunque unos pocos piensen diferente. Lo bueno es que de una u otra forma estas personas excluidas se liberan y dejan salir todos sus potenciales, pero generalmente es para destruir y oprimir al opresor, pero cuando esas ideas surgen provocan grandes cambios en este mundo, los cuales han ido moldeando el panorama social y cultural del hombre durante milenios.

Para concluir debo decir que el hombre siempre será uno de los misterios más intrigantes y fascinantes, ya que nos falta tanto por avanzar pero aun así creemos que estamos en la cima de la cadena evolutiva y que nuestro reinado será para siempre, pero la verdad es que ya estamos de salida, o eso es lo que da la impresión al ver nuestro comportamiento actual desde la perspectiva global o de supervivencia a largo plazo, como han dicho incontables personas, si el hombre no cambia su manera de pensar estará destinado a un pronto final, pero ¿cuál es esa manera de pensar que debe aprender el hombre?, bueno, quizás en este momento nadie puede saber la respuesta a eso, pero está claro que si seguimos pensando igual nunca cambiaremos.

La problemática humana es tan compleja como su solución, o así es el silogismo que cabe para describir como debemos afrontar nuestros problemas. Todo lo que buscamos es soluciones dentro de lo posible, y no dentro de lo imposible, pero existen problemas imposibles que nos aquejan, entonces ¿una solución posible, soluciona un problema imposible?, me gustaría decir que si, pero haré lo imposible y diré que no.

Quizás el juego de palabras anterior sea un buen comienzo para pensar en soluciones que van más allá de las actuales posibilidades, ya que sino pensamos así jamás existirán, tal vez cuando se pensó que el hombre iría a la luna alguna vez, ya lo había hecho, o cuando pensó que el planeta se contaminaría hasta el borde del colapso, ya lo había hecho, cuando pensamos las cosas ellas ya pasaron, o fueron pensadas por otras personas antes, pero la diferencia es que la realidad nos da siempre la razón y nos demuestra día a día lo imposible que es la vida, pero existe y continua.

Cada vez que pensamos que algo no se puede hacer nunca se hace nada, pero cuando pensamos que existe la posibilidad de hacerlo se hace posible, y ese cambio de lo imposible a lo posible se hace sólo pensando en lo imposible, ya que lo posible ya esta hecho, pero lo que falta es lo importante, es nuestra carencia, nuestro objetivo o nuestro motivo. Buscar la posibilidad más improbable es la función del pensamiento, ya que si sólo ocupamos nuestros pensamientos en cosas posibles y lo más probable es que ocurra de todas formas, y por lo mismo estaríamos desaprovechando la posibilidad que tenemos de imaginar lo imposible, lo que nos falta, pero qué pasaría si pensáramos en que nada es imposible y que podemos hacerlo todo, ¿sería correcto?.

Ambos pensamientos son complementarios, ya que si no hay imposibles no existe lo posible, y se estanca el sistema, entonces si pensamos que lo imposible es posible, lo posible es nuestro imposible, como siempre el hombre necesita de metas o de motivos para que su vida sea satisfactoria, sin ese anhelo de surgir el hombre se deprime y se pudre, los problemas son la energía que mueve a la humanidad, pero que también la atormentan cuando no se solucionan correctamente, aunque ese tormento puede ser menor si se piensa que todo tiene solución, y se vive con esperanza.

La realidad como la vemos esta hecha de imposibles, pero que brutalmente son posibles, partiendo por la vida misma, y así hasta llegar a la última partícula de la nada, casi todo no debería estar allí, pero lo está. Nada debería existir pero existe. Entonces ¿cuál es el impedimento para pensar que un imposible exista?, ¿cuál es nuestro problema?, eso es lo que debemos buscar, la llave de nuestro crecimiento como humanidad está en esa respuesta imposible.

Actualmente existen tres partes en el desarrollo humano, pero de las cuales sólo se fomenta una, lo que provoca un evidente desequilibrio entre las partes, y qué sucede cuando algo carece de balance, lo que siempre pasa, muere.

Quizás lo que digo en el párrafo anterior es algo lógico, pero que en nuestra realidad aun no ocurre, como siempre lo inesperado es siempre lo que ocurre primero; Pero cuales son esas partes de las que hablo y que son tan importantes para el desarrollo humano:

Hombre, ambiente y economía, las bases del desarrollo humano, ¿cuál de ellas se fomenta más en la actualidad?, o ¿cuál es la más importante en el presente?, ¿cuál debería fomentarse más?, tantas preguntas, pero vamos por parte.

Actualmente la esfera que más se fomenta es la económica, en desmedro de las otras dos, lo que produce un desbalance y una falta de desarrollo planetario, ya que sólo una parte de la humanidad se beneficia de lo que se produce, entonces es cuando hace falta el desarrollo del hombre para guiar los recursos y administrarlos, ya que sin esa conciencia humanitaria el hombre comienza a acaparar y a segregar, lo que da como resultado una psicosis de perdida, o miedo a perder lo que se tiene por los demás, se comienza a pensar que los demás son enemigos, y a defender a cualquier costo las posesiones, los excluidos comienzan a verse frustrados y buscan lo que necesitan donde está, y es cuando comienzan los conflictos, ambos bandos comienzan a criar resentimiento y a creerse diferentes, se producen divisiones arbitrarias y que no tienen sentido, los dos bandos se vuelven prescindibles, se divide el potencial humano, y con eso las posibilidades de avanzar. Quizás lo anterior sea algo conocido o que vemos todos los días lamentabemente.

Los recursos son explotados para beneficio de algunos, o se busca la manera de limitar las posibilidades de los demás para poder tener siempre a quien mandar, se busca a cualquier precio satisfacer las necesidades de unos pocos, pero hacen ver como si fueran las necesidades de todos, o que todos pueden tener, existe la búsqueda de lujos y ostentaciones que siembran el rencor, la envidia y la violencia.

El ambiente es sobrepasado para poder satisfacer todo lo que artificialmente se necesita, se pierden recursos en lujos, se mueren porciones del planeta por la ambición desmedida de unos pocos, pero que la mayoría no hace nada para detener, el hombre es sólo una piedra en el zapato para la economía planetaria, se dice que no hay suficiente recursos para salvar de la muerte a países completos, pero sin embargo hay países que se pudren por el exceso.

Entonces que parte es la que debemos hacer crecer, la que nos falta, sin duda que es la esfera del hombre, esa que debería regir la conducta humana, haciendo que todos podamos vivir en este mundo y aportar a él. Donde exista una conciencia real de los demás, y que sólo el bien común sea lo más importante para el bien individual, donde la fraternidad sea la motivación del trabajo y no el egoísmo.

Buscar la manera de cuidar y utilizar nuestro ambiente, que nos alberga a todos, sin distinción, ya que sin él, no habrá dinero en el mundo que nos salve de la muerte.

La correcta combinación de estas partes nos dará un futuro mejor, y no sólo la potenciación de uno sólo, pero quizás ese es el reto que afrontamos por la negligente forma de desarrollar a este mundo que nuestros antepasados siguieron tan fielmente, quizás para mi generación es tarde para cambiar las cosas, pero tengo la esperanza que mis nietos sean más sabios que los que estuvieron antes que ellos y comiencen a hacer algo sobre las ruinas de este mundo, aunque al paso que vamos no quedará mucho que dejarles para comenzar nuevamente.

A veces me pregunto cuanto podemos saber, o cuanto estamos capacitados a saber, algo que no parece importante, pero que para mi es trascendente, entonces surge una pregunta, ¿tenemos como seres humanos mortales un limite de conocimiento en esta realidad?, quizás la respuesta sea un sí, pero cuales son las causas, o motivos de esta frontera cognitiva.

Una de las respuesta que se nos viene a la mente, para tratar de responder cuales son estas causalidades, son nuestros talentos o dones, que limitan en cierta medida nuestras posibilidades en lo que no tenemos habilidades naturales, pero nos habré la puerta de una o varias fuentes de desarrollo humano, pero eso no explica el por que de nuestra naturaleza limitada.

Otro factor a analizar es nuestro espectro sensorial, son según los científicos múltiples los sentidos que tenemos, más de los 5 que se enseñan en el colegio, pero que se encuentran en diferentes grados de evolución o involución, lo cual produce que captemos una minúscula parte del todo, pero que se convierte en nuestra realidad y universo, pero esto tampoco va a la esencia del problema.

Los estudios han demostrado que existirían a lo menos 10 dimensiones en la realidad que tenemos, pero que el humano sólo puede llegar a sentir 4, también surgen las especulaciones sobre que hay personas que pueden sentir otras dimensiones más, pero entonces cual es nuestro limite, esto sólo nos hace pensar sobre la posibilidad que algo nos este limitando intencionalmente o inconcientemente.

Otra razón de nuestras limitaciones es nuestra naturaleza material, lo que nos mantiene anclados a lo que nuestros cuerpos pueden entregar o hacer, pero también nuestra dualidad con lo espiritual nos restringe, ya que sincronizar cuerpo y alma no es simple con nuestro grado de conciencia de las cosas, por lo que llegamos nuevamente a nuestra frontera.

Preguntamos por qué tenemos limitaciones, y se nos dice que es porque no somos dioses, somos pecadores, somos infieles o somos poco iluminados, carecemos de temple o no podemos controlar nuestras emociones. Todas estas respuestas que llegan desde nuestras religiones o creencias no responden del todo nuestras limitaciones intrínsecas, y  el por qué necesitamos superarlas para llegar a niveles más altos de conciencia. Casi todas las religiones ordenan nuestra convivencia o relación con nuestros semejantes, pero no se dedican a potenciar las habilidades humanas, no nos enseñan a controlar nuestro cuerpo y alma como deberíamos, quizás parten de la base que todos somos diferentes y no se puede enseñar a todos a hacer eso, pero creo que esta no es la razón, ya que sería muy egoísta, probablemente es que nadie en este mundo puede enseñarlo, por más que quiera o se esfuerce.

La religión es un medio de guiar la espiritualidad de los grupos, encausar toda esa voluntad o energía, puesto que sólo en grupo se puede llegar a reunir tanta espiritualidad, o por lo menos eso es lo que se ve, no apunta a elevar al individuo a su máximo potencial, ya que sería contra producente, puesto que hay que ir paso a paso, generación tras generación aumentando nuestra espiritualidad, pero llevamos varios milenios en eso y no se aprecian cambios, seguimos siendo lo mismo, no hemos cambiado nada desde que empezamos a vivir en sociedad, o a profesar nuestras religiones, es más, siempre han creado conflictos o guerras fraticidas, pero eso creo que no es culpa de la religión en si misma, sino de la manera que se enseña o se profesa, quizás habrá personas que piensan que viven en paz en este momento y que lo que digo es una locura, pero se equivocan, el mundo vive en un eterna confrontación, siempre hay un lugar en el mundo donde se esta peleando o matando a otro, ya sea en nombre de la libertad o por una roñosa billetera.

El hombre posee un nivel de conciencia que ha sido poco potenciado para superarlo, la espiritualidad debe ser el camino a la siguiente puerta, hemos estado abriendo sellos desde que tomamos conciencia de nosotros mismos, luego, tomamos conciencia de nuestro entorno y enlace con él, pasamos por atribuir a los dioses todo lo que no entendíamos, luego  simplificamos nuestras deidades a una, o súper Dios, que todo hace y todo puede, creador de los hombres, y es donde estamos hoy, pero ¿existe algo más?, ¿por qué nos hicieron tan limitados si somos la creación de un dios todo poderoso y sabio?, bueno quizás este dios quería que encontráramos la respuesta superando nuestra precariedad.

Darnos cuenta que la felicidad del otro es nuestra felicidad, que compartimos este mundo por algo que va más allá que la egoísta felicidad, más allá del amor, por un sentimiento de prosperidad universal, a temporal, sin otra motivación que el propio bienestar eterno de todo, algo tan grande que nadie en este mundo esta capacitado a hacer o enseñar.

El siguiente grado de conciencia es tal vez darnos cuenta que dios no existe como lo conocemos, y que va más allá de la imagen de un anciano humano con barba, y que nos habla desde el cielo, es la voluntad que mueve la vida que nos enseña con la experiencia, es todo lo que podemos imaginar, y todo lo que podemos amar.

Tomar conocimiento de lo que nos rodea es más natural de los que creemos, pero quizás este nivel de conciencia tampoco sea el final del camino, sólo el infinito puede acercarse al concepto que estoy sintiendo, algo que con la torpeza de las palabras no se puede describir, un nivel transhumano que tenga al hombre como servidor del universo, y no su conquistador, que tenga al hombre como actor permanente en el desarrollo cósmico, centuria tras centuria, Eón por Eón, hasta el comienzo de los tiempos.

Una pregunta difícil, algunos lo confunden con la fama, otros lo buscan siempre, a otros nunca les llega, o eso creen, para los budistas no existe tal como lo esperamos los occidentales, — no digo católicos o cristianos, porque los occidentales somos muy variados —, pero ¿Qué es el éxito para un occidental?, o ¿cómo debería ser?, bueno, para una persona promedio, es decir los asalariados, los que viven con lo justo, el éxito sería salir de su precariedad, estar más arriba que sus pares socioeconómicos primigenios, pero cuando llega a un estatus social “mejor”, quiere más, lo que es natural para un ser carente como el hombre, entonces busca superar nuevamente su condición, pero ¿por qué este proceso es valido de considerarse exitoso?, es por la baja probabilidad que ocurra esa movilidad socioeconómica en las sociedades, aunque algunos dirán cosas como, nuestra sociedad esta hecha para eso, o esta sociedad no es de castas, pero la verdad es que esa movilidad no se da siempre, o tan naturalmente, bueno, pero ese es otro tema menos importante, ahora bien, si tenemos el ejemplo anterior como nuestra meta de éxito, tenemos un problema como sociedad, ya que surge una pregunta clave en la discusión: ¿para qué es la sociedad?, pueden haber muchas respuestas como: la sociedad se genero por conveniencia vital, instinto gregario dirán los mas ilustrados, para sobrevivir dirán otros, todos podemos opinar y responder la pregunta desde nuestras carencias y ambiciones individuales, pero sinceramente creo que la sociedad no fue creada para escalar en ella, o para someter a las masas, tampoco para tener cosas, o tener seguridad simplemente. Para mi la sociedad fue creada para tener éxito como especie, y no sólo como individuo o clan, aunque algunos siempre se aprovechan del pánico, o de los resquicios sociales para lograr sobrevivir a costa de los demás, eso en la naturaleza tiene un nombre muy feo y bien puesto, “parasitismo”, casi siempre asociado a los mas pobres de la sociedad, pero, yo lo veo desde otro punto de vista, uno que quizás moleste a los más ricos, pero no comentare nada porque ese no es el tema aquí, sino el éxito de verdad, ese que no vemos por estar viendo televisión — lo que nos quieren mostrar, como nota —, o estar pendientes de otros acontecimientos sustitutos del éxito verdadero, como los deportes o los shows mundiales para “ayudar” al planeta, o sensibilizar a la población sobre problemas que otros provocaron, no me refiero a la contingencia, sino a todos los clichés que se van creando para distraer la atención de  lo realmente importante.

El éxito del hombre es el éxito de la sociedad, ya que sin querer debemos convivir en este mundo azul y pequeño, llegaremos a los 6.500 millones de homínidos pensantes, pero quizás nunca estuvimos tan cerca de la extinción, o del fracaso cómo especie, quizás a alguien estas palabras le parezcan paranoicas o sin sentido, pero quién dice sí como sociedad podremos garantizar el éxito a todos nuestros hijos, o si esta tierra podrá darnos lo que necesitemos siempre, o si este mundo podrá sustentarse hasta que no quede más luz en el sol, nadie puede saberlo, pero si algo aprendí en mi pasar como biólogo, es que cuando un organismo se replica a si mismo hasta agotar su el espacio y nutriente, comienza la muerte los individuos, empezando por lo “más débiles” o que no pueden soportar la carencia, pero quizás piensan que quedarán sólo los “más fuertes”, como lo predijo Darwin, en su condecorada teoría de las especies, pero yo también me equivoque al creerle a Darwin siempre, ya que, mueren todos los organismo hasta el último individuo, algo apocalíptico o revelador, pero científico, ya que, esto se explica porque al terminarse todo el nutriente, y sólo queda esperar la muerte, luego los que mueren contaminan el ambiente con sus cuerpos descompuestos, lo que produce una muerte por inanición y contaminación tóxica al resto de los “más fuertes”. Pero quizás este suceso controlado y experimental no se puede extrapolar a la humanidad, pero quien dice que en algún momento no suceda, ya que es probable que hemos superado la cantidad critica de individuos en el planeta, o quizás estamos subestimando al mundo y al genio humano, que siempre se las arreglan para sobrevivir, pero la cuestión es que cada año los recursos son más escasos, o más sensibles a los cambios climáticos, además cada año cientos de especies desaparecen, cada año hay menos espacio disponible para vivir, cada año hay más pobreza, cada año más niños mueren por desnutrición, cada año el hombre es más individualista, quizás estamos asistiendo en primera fila, al fin de la humanidad, justo en el pináculo de su demografía, paradojas del éxito, como dicen el éxito no es para siempre.

Sinceramente espero que como humanidad estemos más cerca del éxito que del fracaso de la especie, por razones de supervivencia personal, y además me falta llegar a ser exitoso aún.

portafolio

ya está arriba la última versión de mi portafolio, con mis últimas ilustraciones, para que las disfruten, sinceramente espero que les gusten.

http://Krespo.awardspace.com

Dejaré de lado la seriedad, y hablaré sobre un tema que me llama la atención hace ya mucho tiempo, y es la amistad de tres seres muy diferentes entre si, pero similares en los esencial, aunque queriéndolo o no estamos unidos por algo que no sabemos, para mi debe ser un maleficio o algo por el estilo, ya que desde pequeños hemos compartido gran parte de nuestras locuras, cada uno con sus desquicios, pero locos lindos como diría un cursi.

bueno, esto lo escribo porque me siento obligado a hacerlo, ya que, estos dos se pusieron nostálgicos y me toca escribir algo con relación a nuestro pasado, —mmm, ¿que digo? —, debo contar que nuestra juventud fue difícil, —bueno de quien no es difícil, di algo nuevo—, la juventud, divino tesoro, —que dinosaurio te pico—, me emociono al recordar esos momentos de vitalidad física e intelectual, esa energía que ahora echamos de menos, Oh!! Malgastada energía, haciendo cosas que no producían nada, tal como ahora pero sin que nos pagarán claro, filantropía del esfuerzo.

bueno ya fui nostálgico y casi vomito, ahora a la historia, era un día de verano y solíamos jugar videojuegos en la consola de moda, tal como los jóvenes normaloides de aquel entonces, o con un intelecto superior al resto, jajaja, hasta que nos decidíamos a hacer las tareas o deberes, y aterrizar en la realidad, estudiábamos poco, trabajamos poco, y asistíamos poco a clases, pero éramos los mejores y mas creativos en todo, pero no los más populares, eso lo dejábamos para los galanes y machos desquiciados por las hormonas con poco cerebro, nosotros nos dedicamos a disfrutar esos días, a jugar taca taca o futbolito, cartas, ping pong o tenis de mesa, fútbol, básquetbol, y competencias intelectuales, lo típico de un nerd claro.

Y bueno estos somos nosotros, un trio inseparable de locos.
trio