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“Estaba buscando y encontré,
Lo que buscaba,
Estaba creyendo y confirmé,
Lo que creía.

Comencé,
Lo que hacía,
Soñé,
Lo que quería.

Pregunté,
Si lo que encontré,
Era bello,
Pero no supe de ello.

¿La belleza existe?,
quizás dentro de los corazones,
quizás fuera de los sentimientos,
tal vez cerca de lo feo.”
La belleza siempre necesita de un contrapunto, algo que este en lo opuesto, un contraste, para algunos la belleza es una necesidad, y para otros una maldición.

Sea como sea la belleza es un concepto que nos habla de la necesidad del ser humano de comparar y calificar las cosas, quizás nuestra libertad es la culpable de que exista lo bello y lo feo, ya que aunque libres que somos sólo podemos tener pocas cosas, quizás nuestra naturaleza finita nos proporciona la capacidad para darle importancia a las cosas, y querer que sean lo más perfecto para luego no arrepentirnos de no haberlas valorado.

La belleza para algunos es un valor, una medida, una cuantificación de cuan necesario es lo que vemos, o cuan poco trascendente es, pero casi siempre estas cuantificaciones son subjetivas o están sujetas a intereses creados. Quizás la belleza no sea objetiva.

Pero entonces surge la pregunta ¿la belleza debe ser objetiva?, ¿a quién le importa que la belleza sea medida?, ¿lo feo es lo contrario, o es sólo lo que hace que lo bello sea bello?, en ciertas culturas los conceptos de belleza y fealdad son complementarios, en otras son antagónicos, y en otras son lo mismo. ¿Quién tiene la razón entonces?.

Para nuestra cultura lo bello tiene relación con nuestras aspiraciones, o modelos a seguir e imitar, buscamos estereotipos y cánones, que guíen nuestra búsqueda de la perfección, nuestro ideal, satisfacer nuestras necesidades psicológicas.

En otros casos la belleza es un reflejo de nuestra naturaleza, una manifestación de nuestra herencia, una adaptación al medio, una garantía de futuro, pero quizás esos rasgos no son los más necesarios o los más bellos, pero entonces ¿qué es lo importante?, lo bello o lo necesario.

¿La belleza es necesaria? o es una idealización de la realidad, una ilusión, algo que no existe, un placebo o bálsamo para soportar la cruel realidad. Una muestra de nuestros miedos más profundos, al tener que ocultarlos tras eufemísticas visiones para poder sobrellevarlos, una decoración de nuestra realidad, alegorías que nos recuerdan cuan precarios somos.

La belleza, un concepto tan utilizado pero tan poco visto, una sinestesia de emociones que nos ayudan a deformar la realidad a nuestro gusto, valorar la existencia o despreciarla completamente.

Me remonto hasta finales de los turbulentos últimos años del siglo XX, donde un minúsculo país de Sudamérica nunca pudo prever su destino, ya que para eso se debe pensar en el futuro, y hacer algo en el presente que contribuirá a que el mejor futuro posible se concrete, pero como en Sudamérica el futuro nunca existe, y el presente es para gozarlo nadie de los 16 millones de personas hizo algo para evitar el desastre energético.

Durante el periodo antes mencionados los dirigentes del país decidieron que la mejor forma de consumir menos energía era el racionamiento de su consumo, lo que genero un calendario dividido en horas, en donde se marcaban los sectores que quedarían sin electricidad durante la jornada, pero como siempre esto fue aplicado velando por los intereses de unos pocos, y dejando a gran cantidad de personas sin luz a horas sensibles del día, la madrugada, el medio día y la noche, casi sin medir las consecuencias que eso tenia para las actividades de la mayoría del país.

Como siempre los más pudientes sortearon el apagón comprando generadores eléctricos, los mas pobres se conformaron con velas o baterías de camión, cada uno de los chilenos trato de no sentirse afectado por los cortes de luz obligatorios, nadie podía reclamar o pedir compensaciones, ya que se trataba de un escenario puntual y de emergencia nacional, todos debíamos aportar queriéndolo o no, nuestro país nos necesitaba, había que hacer un esfuerzo por todos.

Luego de pasar el periodo más emocional de la crisis vino como siempre un acostumbramiento a los cortes, todos ya sabíamos cuando eran los cortes y que debíamos hacer para capearlos, pero fue en ese momento cuando cambian los horarios y nuevamente a sufrir, a todos los que le toco un corte en el día ahora tenia que recibirlo en la noche, lo que era bastante absurdo, ya que si hubiese habido algún tipo de lógica en los cortes o preferencias funcionales se habría sabido que en determinados sectores de la ciudad no se podía cortar la energía tan aleatoriamente.

Después de la crisis hubo autoridades que se cuadraron con los ciudadanos para pedir explicaciones, otros dijeron que trabajarían duro para que esto nunca volviera a suceder, otros buscaron responsables, otros n dijeron nada y siguieron sus vidas.

Hoy estamos a las puertas de un escenario parecido, para no decir igual al vivido hace unos pocos años atrás. ¿qué se hizo para evitar esto?, ¿quién fue el que trabajo duro para garantizar que el racionamiento no llegara nuevamente?,¿quién…?, bueno, creo que la respuesta es clara.

Nuevamente el pasado atormenta a nuestro país, como dije antes no pensamos en el futuro porque siempre vemos al pasado, cuando todo fue mejor, y cuando todo era más fácil, donde la energía sobraba y permitía venderla y obtener beneficios para dueños de las empresas eléctricas, bueno, eso jamás pasó, y nunca será así si no somos capaces de cambiar nuestra manera de pensar y de actuar.

Si las autoridades realmente se hubiesen preocupado por el tema energético no estaríamos en este aprieto, esperando que la lluvia cubra todo los errores del pasado cual diluvio universal limpiando a los impíos de los bienaventurados, pero hoy no existe un arca que nos salve del racionamiento, no habrá manera de sortear otro evento como este en el futuro, y la pregunta que queda por hacer ¿cuánto tiempo deberemos convivir con los racionamientos energéticos?, ya estamos racionando el gas natural, la quema de leña y ahora la electricidad, ¿qué será después?.

Por ahora estamos a la espera que la lista crezca, aunque a estas alturas de la historia deberíamos estar desarrollados y con estándares de vida dignos, acaso no estamos en el siglo XXI, donde todo es tecnológico y automático, donde estas crisis son de países menores o en decadencia, quizás tramos de ser algo que no somos, algo nuevo para un chileno, pero la realidad nos pone en nuestro lugar.

Todo el mundo en la crisis pasada trató de obtener energía de donde fuera para mantener su sistema de vida, nunca pensamos en cambiar nuestros hábitos o fomentamos el ahorro energético después de la crisis pasada, nadie cambió y todo siguió igual por lo que no hay que ser un genio para prever lo que iba a pasar hoy.

La paradoja consumidor oferente, la cual quiero poner como tema esta vez, es uno de esos pensamientos que he tenido mientras busco algo que quiero comprar, y que inocentemente creo que nadie más tiene o que será algo especial, poniendo mis carencias y mis deseos en un objeto, materializar mis sentimientos o más encarnados caprichos personales, pero al llegar el momento nunca fue algo original.

Las empresas buscan las maneras de ofertar productos que satisfagan los deseos, necesidades y caprichos de los usuarios y consumidores, o personas, si vemos las tendencias en el diseño emocional, que buscan desentrañar los mecanismos que desencadenan la compra en los individuos, cuanto valor le dan a sus carencias y como se satisfacen materialmente, o por medio de un objeto.

Los mercados en todo el mundo lidian con estos hechos, los cuales producen la bien llamada incertidumbre, la cual puede derrumbar los sueños y las ambiciones del hombre, pero que sin ella no existirían los especuladores o los que buscan sacar partido de hechos particulares, que influyen en las tendencias macroeconómicas del mundo, pero que dejan fuera al problema, el cual es la diversificación de la demanda.

Cada persona como bien se sabe es diferente a la otra, pero los investigadores de mercado  tratan en vano de encasillar a las personas dentro de sus definiciones, o grupos objetivos, los cuales dicen conocer cualitativamente y cuantitativamente, pero cada día surgen más grupos, o denominaciones forzadas que ayudan a encuadrar o guiar al mercado, como si hubiesen dos grandes fuerzas, las cuales chocan creando una paradoja.

Esta paradoja se refiere al hecho de que mientras más el mercado busca la estandarización de los consumidores, o de englobar a las personas dentro de un parámetro definido, las personas buscan salir de ese grupo a través de mecanismos de individualización extremas, que a la vez son estandarizados y usados por el mercado para unificar y aglutinar a sus consumidores, pero que los usuarios vuelven a rechazar, creando una paradoja consumidor oferta.

El individuo elije que quiere comprar para si mismo, y el mercado busca satisfacer esas necesidades, quizás esa es la parte bonita del asunto, pero veamos con otros ojos el problema, donde el mercado produce y se dedica a crear necesidades a los consumidores, para satisfacer sus propias necesidades.

Entonces tenemos un mercado que se diversifica y una industria que busca la estandarización, consumidores individuales con carencias particulares, que se buscan satisfacer con ofertas generales, algo que a todas luces es muy difícil si nos ponemos optimistas. Pero ¿cuál es la solución a esta paradoja?.

Una solución sería realizar productos a la medida de las personas, o que las personas elijan lo que se produce en las industrias, o que se termine con la estandarización del mercado, algo que busca normalizar al consumidor para tener certeza de lo que se le debe vender y hacer consumir, un mundo donde todos tengan las mismas necesidades, a mi parecer algo poco probable, pero he visto cosas aun más absurdas existir en esta realidad.

La realidad es que mientras el mercado insiste en aglomerar o converger, los consumidores tienden a la divergencia de sus necesidades, lo que produce que las industrias busquen fusiones gigantescas para poder llegar a más consumidores, mientras que los consumidores premian lo único y lo personalizado, cual será el final de esta historia, quizás una gran y única industria dedicada a satisfacer y mimar a los consumidores, una visión muy Sci-Fi, pero que quizás se cumpla.

Imaginen un mundo en donde una sola corporación nos diga que tenemos que tener para ser felices, una gran corporación que nos haga nuestros sueños realidad pagándolos a crédito, bueno quizás no estamos tan lejos de eso, pero a la vez podemos ver un mundo donde las empresas se fragmenten y se dediquen a satisfacer necesidades locales y no globales, donde la generalidad da paso a la particularidad, donde interesa satisfacer las necesidades mediante la fidelización directa y local.

Buscar soluciones particulares y no globales, cambiar la manera de enfrentar los problemas, casi siempre la solución general es para unos pocos, y las soluciones particulares son para la gente.

Quien en este momento o en el futuro no va a presionar un botón para hacer algo, desde casi un par de décadas los botones nos inundan y nos hacen ver la vida diferente, sólo presionando con nuestros dedos podemos obtener infinidad de cosas, desde comer, hasta destruir completamente un país.

Los botones son un sistema creado para servir como interfaz entre las funcionalidades de una máquina y nuestros deseos, es tan fácil apretar un botón que los maestros de la ciencia ficción soñaban con el día en que el hombre sólo al presionar un botón podría cambiar al mundo, pero el mundo como lo conocían nuestro abuelos ya cambió y no es parecido a esos románticos libros, o por lo menos no aún.

El hombre siempre ha buscado facilitarse la vida cotidiana, o las operaciones rutinarias, tratando de hacer las cosas más rápidas y eficientes y así tener más tiempo para hacer más cosas, entonces primero invento las herramientas, después invento la manera de que esos utensilios fueran mejores y los complico, y ya no se necesitaba sólo un hombre para operarlos sino que varios, entonces esos aparatos fueron siendo cada ver menos gobernables, o se necesitaba un nivel altísimo para operarlos, y fue cuando se inventaron los sistemas automáticos, pero de todas formas eran necesarias las personas, pero ahora ellas debían mover poleas y palancas para poder hacer funcionar esos descomunales artefactos.

Luego los artefactos fueron cada vez mas potentes y complejos, y fue necesario agregar sistemas de regulación automáticos y se inventaron los programas mecánicos, luego el operario sólo debía accionar los switchs para hacer la tarea, después estos sistemas dieron paso a los sistemas modernos que unifican los programas digitales y los sistemas mecánicos, y fue cuando se inventaron los botones, que buscaban solucionar el problema en el manejo de las consolas de control, ya que cada botón servia para una de las miles de funciones especificas que poseen los aparatos modernos, entonces comenzó todo.

Los comandos de control entonces fueron reemplazados por secuencias de botones, para poder realizar las tareas o trabajos solicitados, en nuestros días los botones ocupan un lugar importante dentro de nuestras rutinas.

¿cómo saber si soy parte de esta cultura?, es una respuesta sencilla, si puedes leer este texto es porque perteneces al más selecto grupo de usuarios de botones del planeta, puesto que por lo menos tendrías que haber apretado varios botones para usar tu computador, lo cual para algunas personas de este mundo es desconocido.

¿pero que tan importante es pertenecer a esta cultura?, tiene una gran importancia, puesto que sin el uso de los botones nuestras vidas serían más esforzadas, y es por eso que pertenecer a esta parte de la sociedad es importante aunque no lo parezca.

¿cuánto durará esta cultura?, la cultura de los botones durará hasta que inventemos algo mas sencillo para conectarnos con nuestras máquinas, y realizar nuestras tareas, quizás llegue el día en que podamos pensar las cosas y una máquina nos cumpla nuestros deseos, pero esto sinceramente es peligroso, no por lo que las máquinas harían, sino por nuestros deseos, los cuales deberíamos saber controlar plenamente antes de ordenar a un robot cumplir cada uno de nuestros caprichos, quizás será en ese momento cuando las tres leyes de la robótica cobren vigencia, pero, no para regular a las máquinas sino a nosotros mismos.

Todas las personas que viven en las ciudades deben presionar botones para realizar sus tareas diarias, lo cual nos muestra la importancia de estos pequeños elementos en nuestras vidas citadinas, lo único malo de esto es que a veces faltan manos para apretar botones y hacer funcionar las ciudades, las cuales se han convertido en una gran consola de comando, la cual necesita de millones de personas para hacerlas funcionar, y quizás sean las mayores máquinas que hemos construido hasta ahora, lo cual nos habla de la tarea que cumplen las ciudades y sus botones al sustentar la vida humana, son una gran plataforma de sustento de vida, y sin los botones no funcionarían la ritmo que necesitaríamos, ya que detrás de cada pequeño botón están miles de años de búsqueda y trabajo para hacer la vida del hombre menos esforzada físicamente, pero que a veces nos somete a duras pruebas intelectuales.

La problemática humana es tan compleja como su solución, o así es el silogismo que cabe para describir como debemos afrontar nuestros problemas. Todo lo que buscamos es soluciones dentro de lo posible, y no dentro de lo imposible, pero existen problemas imposibles que nos aquejan, entonces ¿una solución posible, soluciona un problema imposible?, me gustaría decir que si, pero haré lo imposible y diré que no.

Quizás el juego de palabras anterior sea un buen comienzo para pensar en soluciones que van más allá de las actuales posibilidades, ya que sino pensamos así jamás existirán, tal vez cuando se pensó que el hombre iría a la luna alguna vez, ya lo había hecho, o cuando pensó que el planeta se contaminaría hasta el borde del colapso, ya lo había hecho, cuando pensamos las cosas ellas ya pasaron, o fueron pensadas por otras personas antes, pero la diferencia es que la realidad nos da siempre la razón y nos demuestra día a día lo imposible que es la vida, pero existe y continua.

Cada vez que pensamos que algo no se puede hacer nunca se hace nada, pero cuando pensamos que existe la posibilidad de hacerlo se hace posible, y ese cambio de lo imposible a lo posible se hace sólo pensando en lo imposible, ya que lo posible ya esta hecho, pero lo que falta es lo importante, es nuestra carencia, nuestro objetivo o nuestro motivo. Buscar la posibilidad más improbable es la función del pensamiento, ya que si sólo ocupamos nuestros pensamientos en cosas posibles y lo más probable es que ocurra de todas formas, y por lo mismo estaríamos desaprovechando la posibilidad que tenemos de imaginar lo imposible, lo que nos falta, pero qué pasaría si pensáramos en que nada es imposible y que podemos hacerlo todo, ¿sería correcto?.

Ambos pensamientos son complementarios, ya que si no hay imposibles no existe lo posible, y se estanca el sistema, entonces si pensamos que lo imposible es posible, lo posible es nuestro imposible, como siempre el hombre necesita de metas o de motivos para que su vida sea satisfactoria, sin ese anhelo de surgir el hombre se deprime y se pudre, los problemas son la energía que mueve a la humanidad, pero que también la atormentan cuando no se solucionan correctamente, aunque ese tormento puede ser menor si se piensa que todo tiene solución, y se vive con esperanza.

La realidad como la vemos esta hecha de imposibles, pero que brutalmente son posibles, partiendo por la vida misma, y así hasta llegar a la última partícula de la nada, casi todo no debería estar allí, pero lo está. Nada debería existir pero existe. Entonces ¿cuál es el impedimento para pensar que un imposible exista?, ¿cuál es nuestro problema?, eso es lo que debemos buscar, la llave de nuestro crecimiento como humanidad está en esa respuesta imposible.

Actualmente existen tres partes en el desarrollo humano, pero de las cuales sólo se fomenta una, lo que provoca un evidente desequilibrio entre las partes, y qué sucede cuando algo carece de balance, lo que siempre pasa, muere.

Quizás lo que digo en el párrafo anterior es algo lógico, pero que en nuestra realidad aun no ocurre, como siempre lo inesperado es siempre lo que ocurre primero; Pero cuales son esas partes de las que hablo y que son tan importantes para el desarrollo humano:

Hombre, ambiente y economía, las bases del desarrollo humano, ¿cuál de ellas se fomenta más en la actualidad?, o ¿cuál es la más importante en el presente?, ¿cuál debería fomentarse más?, tantas preguntas, pero vamos por parte.

Actualmente la esfera que más se fomenta es la económica, en desmedro de las otras dos, lo que produce un desbalance y una falta de desarrollo planetario, ya que sólo una parte de la humanidad se beneficia de lo que se produce, entonces es cuando hace falta el desarrollo del hombre para guiar los recursos y administrarlos, ya que sin esa conciencia humanitaria el hombre comienza a acaparar y a segregar, lo que da como resultado una psicosis de perdida, o miedo a perder lo que se tiene por los demás, se comienza a pensar que los demás son enemigos, y a defender a cualquier costo las posesiones, los excluidos comienzan a verse frustrados y buscan lo que necesitan donde está, y es cuando comienzan los conflictos, ambos bandos comienzan a criar resentimiento y a creerse diferentes, se producen divisiones arbitrarias y que no tienen sentido, los dos bandos se vuelven prescindibles, se divide el potencial humano, y con eso las posibilidades de avanzar. Quizás lo anterior sea algo conocido o que vemos todos los días lamentabemente.

Los recursos son explotados para beneficio de algunos, o se busca la manera de limitar las posibilidades de los demás para poder tener siempre a quien mandar, se busca a cualquier precio satisfacer las necesidades de unos pocos, pero hacen ver como si fueran las necesidades de todos, o que todos pueden tener, existe la búsqueda de lujos y ostentaciones que siembran el rencor, la envidia y la violencia.

El ambiente es sobrepasado para poder satisfacer todo lo que artificialmente se necesita, se pierden recursos en lujos, se mueren porciones del planeta por la ambición desmedida de unos pocos, pero que la mayoría no hace nada para detener, el hombre es sólo una piedra en el zapato para la economía planetaria, se dice que no hay suficiente recursos para salvar de la muerte a países completos, pero sin embargo hay países que se pudren por el exceso.

Entonces que parte es la que debemos hacer crecer, la que nos falta, sin duda que es la esfera del hombre, esa que debería regir la conducta humana, haciendo que todos podamos vivir en este mundo y aportar a él. Donde exista una conciencia real de los demás, y que sólo el bien común sea lo más importante para el bien individual, donde la fraternidad sea la motivación del trabajo y no el egoísmo.

Buscar la manera de cuidar y utilizar nuestro ambiente, que nos alberga a todos, sin distinción, ya que sin él, no habrá dinero en el mundo que nos salve de la muerte.

La correcta combinación de estas partes nos dará un futuro mejor, y no sólo la potenciación de uno sólo, pero quizás ese es el reto que afrontamos por la negligente forma de desarrollar a este mundo que nuestros antepasados siguieron tan fielmente, quizás para mi generación es tarde para cambiar las cosas, pero tengo la esperanza que mis nietos sean más sabios que los que estuvieron antes que ellos y comiencen a hacer algo sobre las ruinas de este mundo, aunque al paso que vamos no quedará mucho que dejarles para comenzar nuevamente.

Hoy me di cuenta de algo que no me gustó mucho, y es que ya casi no me quedan password, contraseñas o claves para recordar, y menos para inventar, he recurrido a todos los métodos para crear claves, desde los nombres de mis mascotas hasta números indescifrables, pero cual es la razón para tanta demanda de claves.

Haciendo memoria la primera vez que invente una clave, fue para crear mi primer correo electrónico en Hotmail, una reliquia que todavía conservo gracias al MSN, sino hace rato me habría cambiado totalmente a gmail, después tuve que tener una clave para subir archivos a mi página gratuita de yahoo, la cual ya no existe, o esta perdida en el no tiempo del no mundo del Internet, esperando que un arqueólogo digital la saque de entre los mega bits  que la cubren.

Luego de crear una página gratuita y subir todas las fotos que creía interesantes y escribir locuras, — bueno, lo sigo haciendo —, tenia que tener una cuenta en algún sitio de descarga de archivos, además de un nuevo correo, ya que el otro no era suficiente, necesitaba otro para cosas más serias, como enviar y recibir correos de trabajo, además me inscribí en una página de juegos en línea, para poder jugar pool, poker, ajedrez, damas chinas, y un juego de estrategia por turnos.

Luego llegaron las páginas donde bajamos nuestro tutórales, o libros de instrucción personal, y fue entonces que me dedique a buscar foros donde preguntar cosas de novatos y luego responder como experto a los recién llegados, después me tope con los blog, y quise tener uno para poder volver a tener una página propia.

Cuando comencé a trabajar desarrollando páginas web, me tuve que aprender las claves de los ftp de mis clientes, y el mío claro, en un primer momento fue entretenido crear contraseñas, pero después se convirtió en un hecho de la vida, algo rutinario y que debía ser obligado, entonces fue cuando comenzó este drama.

Hoy lo que mas detesto es rellenar formularios, poner mis datos en esos campos que muchas veces son obligatorios, y que envían mi nombre a Dios sabe donde, a algún servidor del demonio, o de alguna multinacional, o peor del gobierno norteamericano, en donde nadie sabe nada de ti, pero todo esta a un botón de distancia.

Dejando la sátira para otra ocasión, debo decir que creo que ya he ocupado un 90% de las palabras que son importantes para mi en claves secretas, y creo que en un par de meses no tendré más palabras para poner en los registros, y tendré que empezar a repetir password, sí, así será, hasta ahora llevaba un record perfecto de nunca repetir la misma clave, pero veo peligrar ese logro por culpa de mi propia compulsión a registrarme en lo que fuera, desde el registro de un correo hasta a un registro para pedir comida china por Internet, es que esos platillos son una delicia, y los traen con palillos, pero lo mejor es la mujer que los trae, es tan simpática.

Bueno, así pasan los días y las claves, y nos vamos poniendo cada día más viejos y poco inventivos. Seguramente habrá algunos de ustedes que va a decir, este loco no tiene mucha imaginación, o es un estúpido, o quizás dirán que hago leyendo esto, y no estar registrándome en el restaurante chino que aparece acá, cual es el link, o maldición no lo puso, demonios tendré que buscarlo en Internet, desgraciado de este blog.

La verdad siempre nos preguntamos cosas que probablemente no tengan una respuesta inmediata, o simple. Ese es mi caso, siempre me estoy haciendo preguntas que dudo mucho pueda responder en esta vida, pero, esta pregunta surgió de la casualidad de lo cotidiano, como es comprar el pan.

Estaba esperando mi turno de pedir mi ración de pan acostumbrada, en la panadería de siempre, con la bella mujer que siempre me atiende, y me dice con dulzura, ¿surtido? (lo que en mí país significa una mezcla de dos variedades de pan, la delgada “hallulla” y la gorda “marraqueta”), pero ese momento me cambió la pregunta, por ¿lo de siempre?, fue entonces cuando comenzó todo.

Al momento de oír esa pregunta se me vino a la mente una idea central en el marketing, “conoce a tu cliente y venderás más”, pero entonces dude de las intenciones de la bella mujer de la panadería, ya que estaba viendo un comercial o aviso de la televisión, con una hermosa hembra que te insita a todo, además también cabía la posibilidad de que fuera experta en marketing.

Después pensé, que todo era mi imaginación, y que no podía ser cierto lo que había pensado de la inocente joven, y de que todo se confabulaba para que comprara el pan en esa panadería y no otra, pero vino a mi mente el plano del barrio, y las otras panaderías estaban a 5 o 7 cuadras a la redonda, lo cual no era opción ya que no estaba dispuesto a ir tan lejos de mi casa por el pan, entonces existía un monopolio derivado de su ubicación estratégica, y dude nuevamente de sus intenciones para con nosotros.

Hubo un segundo de lucidez y de cordura en mi delirio mercantil, para decir un rotundo,
— no!, quiero sólo 1 kilo de marraquetas esta vez, gracias. —, entonces la encantadora mujer giro en su centro y con gran habilidad tomo el pan, lo puso en una bolsa y lo peso, todo en 5 segundos, y me lo entregó junto al vale con el valor a pagar, lo increíble de la situación es que todo lo que conté anteriormente transcurrió en máximo 10 segundos desde la pregunta inicial, mis cuestionamientos, mí la respuesta, y la entrega del pan.

Después del record en la panadería, me dirigí a mi hogar, pero como es acostumbrado por mí, me fui pensando en los hechos acaecidos en la tienda, pero ahora con mucho más tiempo para encontrar la respuesta a mis conjeturas.

Haciendo un resumen del análisis, y síntesis del problema planteado, todo fue por culpa del ambiente materialista y de consumo en el que vivimos, o para el cual vivimos, ya que el simple hecho de ir a la panadería más cercana a comprar el mismo pan de siempre nos hace ser un factor de demanda y consumidores de un bien primario como es el pan, pero que probablemente en el futuro se nos envíe el pan a la casa según nuestros gustos y horarios, o que al ir a comprar a cualquier panadería de la cadena, sabrán que, como, cuanto voy a comprar, (un sueño para cualquier experto en marketing), pero que actualmente se aplica en algunos hoteles de categoría, para saber las necesidades o gustos de sus pasajeros.

Entonces surge la pregunta, ¿vivimos para el mercado?, estamos en este mundo para servir al mercado, y pagarle por nuestros gustos, intereses, y necesidades. ¿O es lo contrarío?. Y el mercado se encargará de servirnos interesadamente, para que podamos disfrutar de las cosas de la vida, creo que cualquiera que sea nuestro futuro, vamos a tener que revisar como nos estamos comportando y actuando frente al consumo, y el materialismo excesivo que el mercado nos empuja a ejercer con interés.

Pero creo que no vivimos aún para satisfacer al insaciable mercado, y sus evidentes ambiciones, ya que quiero pensar que somos una raza de seres inteligentes y libres por naturaleza, y que nada ni nadie puede obligarnos a comprar el último disco, o el laptop que vimos en la televisión, o una gaseosa con fríos y refrescantes hielos, o un nuevo colchón con calefactor, o unos nuevos zapatos de cuero imitación de cocodrilo que estaban en oferta, o las calientes y magnificas marraquetas de siempre.

Que podemos hacer con un tema tan delicado para todo, hay incluso personas que se molestan si le preguntan cuanto ganan, otros lo dicen a los cuatro vientos, algunos consideran obscena su paga, pero la mayoría no sabe cual es la magnitud de las diferencias entre sueldos. Es por eso que tocaremos este tema exponiendo una sencilla tabla de sueldos o ingresos.

tabla sueldos

(*) Sueldo propuesto como mínimo por el Presidente de la Conferencia Episcopal Chilena (CECH), Mons. Alejandro Goic.�

¿Dónde te encuentras en la tabla?

La tabla anterior no considera bonos, horas extras, o aguinaldos de fiestas patrias, tampoco los descuentos de previsión o salud, además están fuera de la muestra las personas que ganan más de $12.500.000 — parece un premio de lotería, pero al mes —, por considerarse casos especiales y de excepción.

Quizás tantos millones mareen, y no dejen ver la profundidad del cisma entre las clases socioeconómicas de nuestro país, y sus grandes diferencias, y por razones humanitarias no seguimos multiplicando, pero sabemos que esto no es sólo un problema de Chile, y que si hiciéramos esta misma tabla en otros países seria muy similar.

Pero algunos dirán que no empecemos con las odiosas comparaciones, o que quizás no hagamos estas tablas del terror, aunque las únicas tablas que son de terror son las de mi escalera, crujen y se quejan como proletarios, pero cumplen su función, por el momento, pero sé que al igual que los proletarios van a ceder y romperse, si seguimos igual.

Escuchaba a una señora hablar sobre como discutía con un sacerdote, sobre la implementación de un sueldo ético, o algo así, pero no puse mucha atención, porque no me parece correcto contar plata frente a los pobres, o crear ilusiones en la gente, personas humildes que cuidan cada peso como empresarios, sólo que hay una pequeñísima diferencia, o ¿no?.

Para poner más fichas sobre la mesa, podemos citar lo siguiente:

“En nuestro país, una persona es considerada pobre, según el valor de la canasta familiar básica que está fijada en $21.856 per cápita. Esto significa que si una persona tiene menos de este monto para poder cubrir sus necesidades básicas, entonces se encuentra en situación de indigencia; si con $43.712 – el doble del valor de la canasta – tampoco logra cubrir sus condiciones mínimas, está en situación de pobreza (Mideplan).”

El párrafo anterior me gusta, parece como si los que hacen estas cosas se olvidaran cuanto cuestan las cosas hoy, o no consideraran las necesidades básicas igual que todos los demás, bueno, quizás somos muy mal agradecidos de la vida, después de todo tenemos un buen computador para escribir esto, un café con galletitas y pastelitos, como todo el mundo que escribe en sus blogs.

Pero haré una pregunta capciosa: ¿cuanto gastamos en almorzar?, creo que si responden esa pregunta y hacen el cálculo, sabrán cuna pobres son o están.

Ahora, es momento de otra cita:

“Según la encuesta Casen 2003, el 18.8% de la población en Chile hoy en día está bajo la línea de la pobreza y el 4.7% viven aún en la indigencia.”

Lo mejor de esta encuesta es la canasta familiar, o las personas que la idearon, hace como 25 años o más, super actual y vigente. (el comentario anterior no representa el pensamiento de todos, pero existe sólo un disidente, que es nieto del que creo la encuesta)

Y siguiendo con la danza de millones, otra cita:

“De 4.965.600 millones de personas que se ubicaban bajo la línea de la pobreza en 1990, en el 2003 disminuyen a 2.905.424 millones. De este total 726.509 personas viven en extrema pobreza (Fundación Pobreza).”

Una buena noticia, quizás ahora puedan comprarse un mercedes a crédito, o una casa con baño, bueno tienen que elegir, no se pueden tener ambas cosas.

Hasta el momento hemos sido muy poco serios en nuestros comentarios, pero de todas formas ¿a quién le interesa este tema?, creo que a nadie, sino sería puesto en las discusiones del parlamento y no en un blog irrelevante, aunque parece que necesitaríamos pedir permiso, o un salvo conducto para interrumpir el trabajo de los diputados y senadores, personas esforzadas que luchan día a día por su país, y que tienen claro el camino que tenemos que tomar como nación.

Dejando el sarcasmo de lado podemos decir que hoy en Chile no existen pobres como los de África o de Asia menor, o el sudeste Asiático, Europa oriental, o Centro América, ya que ellos son más morenos o no se les entiende lo que hablan, quizás sea por eso que nadie los ayuda, o sabemos sus problemas, o las naciones pasan por alto esta catástrofe humanitaria, nos acostumbramos a ver a los niños de otras latitudes pidiendo un mendrugo, y nunca lo asociamos con nuestros compatriotas, una palabra que ya no significa nada con esto de la globalización, pero que por desgracia esta escrito en un papel amarillento y desquebrajado, llamado constitución, otra cosa que no vale nada por estos días, y que esta de bonito en el museo de historia.

Para terminar con los millones demos cifras, somos 18.000.000 millones de chilenos, una ínfima parte de la humanidad, ¿cómo no va haber algún sistemas para tener bien a 18 millones de personas?, si no somos China, ¿cómo no va haber plata para 18 millones de personas?, las cuales trabajan los 350 días del año (descontando feriados y cumpleaños), 45 horas semanales, sino más en algunas ocasiones, no siempre, ya que eso sería esclavitud — aunque la fuerza laboral es menos de 18 millones —, pero todos aportamos a construir este país, y sólo algunos se benefician del trabajo del resto, no es justo parece, pero es la sociedad que nos heredaron nuestro antepasados, donde el 90% trabajaba, y el 10% es millonario a costa de los demás.

A veces me pregunto cuanto podemos saber, o cuanto estamos capacitados a saber, algo que no parece importante, pero que para mi es trascendente, entonces surge una pregunta, ¿tenemos como seres humanos mortales un limite de conocimiento en esta realidad?, quizás la respuesta sea un sí, pero cuales son las causas, o motivos de esta frontera cognitiva.

Una de las respuesta que se nos viene a la mente, para tratar de responder cuales son estas causalidades, son nuestros talentos o dones, que limitan en cierta medida nuestras posibilidades en lo que no tenemos habilidades naturales, pero nos habré la puerta de una o varias fuentes de desarrollo humano, pero eso no explica el por que de nuestra naturaleza limitada.

Otro factor a analizar es nuestro espectro sensorial, son según los científicos múltiples los sentidos que tenemos, más de los 5 que se enseñan en el colegio, pero que se encuentran en diferentes grados de evolución o involución, lo cual produce que captemos una minúscula parte del todo, pero que se convierte en nuestra realidad y universo, pero esto tampoco va a la esencia del problema.

Los estudios han demostrado que existirían a lo menos 10 dimensiones en la realidad que tenemos, pero que el humano sólo puede llegar a sentir 4, también surgen las especulaciones sobre que hay personas que pueden sentir otras dimensiones más, pero entonces cual es nuestro limite, esto sólo nos hace pensar sobre la posibilidad que algo nos este limitando intencionalmente o inconcientemente.

Otra razón de nuestras limitaciones es nuestra naturaleza material, lo que nos mantiene anclados a lo que nuestros cuerpos pueden entregar o hacer, pero también nuestra dualidad con lo espiritual nos restringe, ya que sincronizar cuerpo y alma no es simple con nuestro grado de conciencia de las cosas, por lo que llegamos nuevamente a nuestra frontera.

Preguntamos por qué tenemos limitaciones, y se nos dice que es porque no somos dioses, somos pecadores, somos infieles o somos poco iluminados, carecemos de temple o no podemos controlar nuestras emociones. Todas estas respuestas que llegan desde nuestras religiones o creencias no responden del todo nuestras limitaciones intrínsecas, y  el por qué necesitamos superarlas para llegar a niveles más altos de conciencia. Casi todas las religiones ordenan nuestra convivencia o relación con nuestros semejantes, pero no se dedican a potenciar las habilidades humanas, no nos enseñan a controlar nuestro cuerpo y alma como deberíamos, quizás parten de la base que todos somos diferentes y no se puede enseñar a todos a hacer eso, pero creo que esta no es la razón, ya que sería muy egoísta, probablemente es que nadie en este mundo puede enseñarlo, por más que quiera o se esfuerce.

La religión es un medio de guiar la espiritualidad de los grupos, encausar toda esa voluntad o energía, puesto que sólo en grupo se puede llegar a reunir tanta espiritualidad, o por lo menos eso es lo que se ve, no apunta a elevar al individuo a su máximo potencial, ya que sería contra producente, puesto que hay que ir paso a paso, generación tras generación aumentando nuestra espiritualidad, pero llevamos varios milenios en eso y no se aprecian cambios, seguimos siendo lo mismo, no hemos cambiado nada desde que empezamos a vivir en sociedad, o a profesar nuestras religiones, es más, siempre han creado conflictos o guerras fraticidas, pero eso creo que no es culpa de la religión en si misma, sino de la manera que se enseña o se profesa, quizás habrá personas que piensan que viven en paz en este momento y que lo que digo es una locura, pero se equivocan, el mundo vive en un eterna confrontación, siempre hay un lugar en el mundo donde se esta peleando o matando a otro, ya sea en nombre de la libertad o por una roñosa billetera.

El hombre posee un nivel de conciencia que ha sido poco potenciado para superarlo, la espiritualidad debe ser el camino a la siguiente puerta, hemos estado abriendo sellos desde que tomamos conciencia de nosotros mismos, luego, tomamos conciencia de nuestro entorno y enlace con él, pasamos por atribuir a los dioses todo lo que no entendíamos, luego  simplificamos nuestras deidades a una, o súper Dios, que todo hace y todo puede, creador de los hombres, y es donde estamos hoy, pero ¿existe algo más?, ¿por qué nos hicieron tan limitados si somos la creación de un dios todo poderoso y sabio?, bueno quizás este dios quería que encontráramos la respuesta superando nuestra precariedad.

Darnos cuenta que la felicidad del otro es nuestra felicidad, que compartimos este mundo por algo que va más allá que la egoísta felicidad, más allá del amor, por un sentimiento de prosperidad universal, a temporal, sin otra motivación que el propio bienestar eterno de todo, algo tan grande que nadie en este mundo esta capacitado a hacer o enseñar.

El siguiente grado de conciencia es tal vez darnos cuenta que dios no existe como lo conocemos, y que va más allá de la imagen de un anciano humano con barba, y que nos habla desde el cielo, es la voluntad que mueve la vida que nos enseña con la experiencia, es todo lo que podemos imaginar, y todo lo que podemos amar.

Tomar conocimiento de lo que nos rodea es más natural de los que creemos, pero quizás este nivel de conciencia tampoco sea el final del camino, sólo el infinito puede acercarse al concepto que estoy sintiendo, algo que con la torpeza de las palabras no se puede describir, un nivel transhumano que tenga al hombre como servidor del universo, y no su conquistador, que tenga al hombre como actor permanente en el desarrollo cósmico, centuria tras centuria, Eón por Eón, hasta el comienzo de los tiempos.