Las personas tenemos la tendencia de buscar formas de simplificar nuestra compleja realidad, de crear micro mundos, en los cuales sólo hay determinadas cosas, las cuales están muy bien estructuradas dentro de nuestra concepción de la seudo realidad que aceptamos, pero ¿es sano desconectarse de la verdadera realidad? Y ¿Qué es la verdadera realidad?.

Dos preguntas muy difíciles de responder, si tenemos en cuenta que manejamos y comprendemos solo una mínima fracción del universo. Quizás la primera pregunta hace referencia a cuan concientes somos de lo que somos y lo que nos rodea, y hace un juicio de valor sobre si esto es bueno o malo para el hombre, pero nuevamente entramos en lo que se denomino conceptos aceptados como lo son lo “bueno” y lo “malo”, desde cada punto de vista que existe esos conceptos van distorsionándose y perdiendo sentido en cada extremo del espectro, así, cuando pensamos que es lo bueno, sólo vemos o reconocemos lo que nos favorece dentro de nuestro micro mundo, entonces, cada cosa que atente contra el balance o equilibrio que aceptamos como normalidad dentro de nuestro micro mundo tenemos la maldad o peligros inherentes.

Creo que al tener claro que nuestros micro mundos son parte de un todo, y que conviven con innumerables más, tenemos el deber de conocer o aceptar la diversidad, pero cuando no queremos saber o admitir que pueden haber otras formas de concebir la realidad, es cuando empiezan las mentiras y el eufemismo, que hace que las personas se engloben o recluyan en sus concepciones, lo que puede ser bueno para la persona o la comunidad que vive en una burbuja, la cual muchas veces no es transparente, pero que no permite ver más allá y percibir lo que ocurre fuera.

Esta desconexión puede deberse a un mecanismo de protección psicológica, como una coraza o armadura, que nos protege de ataques o amenazas que perjudiquen nuestro balance, es natural proteger lo nuestro desde el punto de vista que hoy se tiene, pero ¿quién sabe que es lo único que existe?, al parecer esto se derrumba cuando tenemos la conciencia de que existe algo más, que hay otras cosas que están fuera de nuestro aceptado mundo.

Pero ¿es bueno vivir desconectado de nuestro micro mundo, y sólo admirar lo que hay fuera?. Creo que tampoco es la respuesta, creo que el balance entre lo que conocemos y lo que no conocemos es esencial. Al saber lo que conocemos sabremos lo que no conocemos; Tener conciencia de nuestra ignorancia es lo mejor que nos puede pasar, no dar por sabido algo, no tener dogmas que dominen nuestros pensamientos o acciones, concebir el mundo como algo complejo y desconocido nos abre la mente.

Entonces surge un concepto de realidad verdadera, que tambalea cada vez que le damos ese adjetivo a lo que nos rodea, una vez me dijeron: “Sin tener acuerdos o certezas es difícil enfocar nuestras mentes en un objetivo único”, lo cual es sin duda un pensamiento convergente de los hechos y metas, pero también existen otras formas de pensamiento, como el divergente y el disperso entre otros, sin incluir sus mezclas, lo que nos habla de cuan diferente somos al momento de pensar y hacer las cosas, y que tenemos que aceptar eso para avanzar dentro de nuestra realidad común.

Pero que tiene que ver lo anterior con las mentiras y las verdades. Bueno, las personas tendemos a mostrar lo que nos favorece frente a los demás, nuestra mejor cara, nuestros mejores sentimientos, y otras cosas que dan la ilusión de perfección y armonía, pero cuando esa máscara se rompe sólo queda lo oculto, que por lo general es lo peor de nosotros, o lo que creemos que no es bueno para mostrar, ser verdadero y sincero es duro, pero ser mentiroso es más duro aún, ya que se debe crear un mundo etéreo y ficticio que de sentido a lo que decimos y mostramos a los demás, pero, cuando esas falacias construidas sobre arcilla se desmoronan queda en evidencia la verdad con su rudeza y sangre fría, lo que muchas veces es sanador, pero a un precio equivalente a la magnitud de la mentira que hicimos.

Cuando nuestros micro mundos se construyen sobre conceptos que aceptamos y compartimos como comunes, y que corresponden a acuerdos sociales que todos reconocemos, es claro que esos conceptos y acuerdos provienen de lo que consideramos correcto, pero además provienen de lo que mostramos a los demás, entonces se puede dudar de lo que exponemos como correcto a los demás, ya que hasta la fecha los hechos de la humanidad sólo demuestran que nunca hemos aplicado esos buenos conceptos en nuestro micro mundo.

Anuncios