Espero que mis colegas industriales no se molesten por escribir sobre esta disciplina, pero, me he tomado esta libertad,  a petición de varias personas que me pidieron que hablará sobre sus carreras.

Comenzaré con esta profesión, por ser una que conozco desde el interior, ya que, tuve la oportunidad de trabajar en una oficina de diseño industrial durante unos meses, comenzaré diciendo que la gente común (personas que cumplen horarios y rutinas), no sabe muy bien a que se refiere este titulo profesional, siendo sincero, yo tampoco sabía a que se dedicaba un diseñador industrial, tenia una noción de su labor por la convivencia en la universidad o por muestras de sus trabajos en los pasillos de la facultad, pero cuando trabaje con ellos pude sentir realmente lo que es, además me tomé el trabajo de investigar e interiorizarme sobre sus menesteres – cosa que deberíamos hacer con todas las profesiones y disciplinas antes de hablar de ellas –, supe de sus problemas y peripecias para realizar sus trabajos, los cuales por ser mucho más tangibles que los nuestro como diseñadores gráficos, necesitan batallar con la materia, dándole forma, volumen y sentido. Es una labor ardua y constante, créanme que no es fácil dominar las herramientas necesarias para hacer una silla,- por ejemplo-, herramientas que van desde un atornillador hasta un computador, las habilidades y técnicas que se requieren son pulidas a punta de soldadura y martilleo; pero, ¿cuál es la razón de existir de estos profesionales?, como toda profesión realiza una tarea en el ecosistema social, económico y del conocimiento humano – que lindo suena eso –, su labor consiste en crear todos los objetos que puedan llegar a existir desde una lanza hasta el diseño de naves espaciales – uuuh!! La voladita –, pero hablando en serio ese es el potencial de esta carrera, lo cual en un país como Chile es un poco…, ¿cómo lo digo para que se lea bien?, es truncado por el poco desarrollo de proyectos innovadores y con proyección industrial, es decir, nadie quiere hacer nada, o esa es la impresión que da al ver el panorama de esta disciplina, ¿nadie quiere producir autos, motos, semáforos, microbuses, motores, aviones, o productos de consumo?, en realidad la respuesta es si, hay gente dispuesta a desarrollar hasta robots en mi país, ¿pero por que no se hacen estos proyectos de innovación tecnológica?, según algunos – los peces gordos – no hay gente capacitada para estas labores en nuestro país, sólo hay gente que sabe como sacar cobre de una montaña, o pescar con radar – que fácil –, cultivar frutas de exportación, criar peces en los fiordos, o vender cosas chinas. Esta es una mirada corta y chata, algo asi como,  saquemos todos los pinos que podamos y hagámonos ricos con eso, pero compremos toda la tecnología que podamos, total si a los rusos le funciono la retroexcavadora nuclear de dos brazos, – es una exageración, ok! – pero teniendo personas capacitadas para diseñar máquinas industriales para los chilenos, o vestimentas de seguridad para chilenos, por que traemos todo de afuera, y es cuando otra vez salen los costos al ruedo, esos malditos costos lo único que hacen es entorpecer el desarrollo de nuestro país, alguien debe saber que los países desarrollados hacen su propia tecnología, y si nuestro país quiere dejar de ser un comprador compulsivo de cosas que apenas sabemos usar, tenemos que invertir en nosotros, confiar en nosotros, ¿pero quien confiaría en un chileno?, parece que otro chileno no lo haría, y ese es el problema, nos subestimamos y no valoramos el trabajo de otro por que en resumen creemos que sólo uno puede hacer bien las cosas, y el resto son unos inútiles ignorantes – como puedes decir eso césar, nadie piensa así en público – créanme que si pudiéramos hacer nuestras propias cosas, seríamos un país desarrollado, y esto sólo es una parte de ser independientes, ¿quién puede decir que nuestro país sabe como valerse solo?, ¿qué pasaría si en un momento dado los países del norte son devastados, y no existieran más, y sólo los países del Sur sobrevivieran?, podríamos reconstruir el mundo con nuestra tecnología? ¿sabríamos reparar las máquinas de alta tecnología que tenemos actualmente, o tendríamos idea de cómo poder obtener energía?, creo que la respuesta esta clara, y que cada uno de nosotros es importante para responderla. Pero creo que personas como los diseñadores industriales se pierden día a día por no invertir en innovación y desarrollo en nuestro país. Una deuda que tiene hace más de 500 años, por lo menos en la época prehispánica los “indios” podían diseñar y hacer sus propias lanzas solos.

Anuncios