El martes pasado me preguntaron nuevamente esa pregunta que siempre debemos responder en forma de discurso misionero o con retórica ilustrativa, ¿a qué te dedicas?,¿diseño gráfico?,¿…?, ¿qué hace un diseñador gráfico?, en este momento siempre pienso si esa misma pregunta se la hiciera a un medico, abogado, físico, matemático, geógrafo, ingeniero o empresario, me quedarían mirando feo o me retirarían mi cerebro por la nariz, u otra técnica depurada para deshacerse de mi rápido.

Quizás nadie ignora lo que hacen estos profesionales, o dan por hecho lo que hacen por último por el titulo, matemático, será algo con las matemáticas – dirán –, abogado, algo con la abogacía – ¿mmm? –, pero, claro esta que nadie le preguntaría a un medico cual es su trabajo, o se le pasa por la mente cuestionar este hecho, la mayoría asume esto como necesario e importante para la humanidad, entonces, ¿por qué?, siempre nos preguntan por nuestra labor, quizás es por curiosidad o una manera de decir que eso no tiene la mayor importancia para el mundo, tal vez estoy algo sensible o en mi día del año.

Pero respondí como siempre, y diciendo lo mismo de siempre en un caso así, porque queriéndolo o no todos los diseñadores tenemos un cliché para esta pregunta reiterativa en nuestra vida, es como un apostolado o una misión evangelizadora, terminamos diciendo siempre que nos dedicamos a proyectar y gestionar la imagen de todo lo que existe por la mano del hombre – ¡bueno el nerudazo! –, o diciendo hago el diseño de las revistas, folletos, logotipos, envases, páginas Web, periódicos, publicaciones escritas, libros, catálogos, manuales de normas de marca, imagen corporativa, creación y gestión de proyectos, administración de recursos persuasivos, creación de productos y servicios, diseño de campañas de comunicación, investigación perceptual del usuario, – oye!, para!, que es todo esto – entonces uno empieza a explicar todo lo que significa esto y logra aburrir al que pregunta, entonces llega el termino de la respuesta cuando el preguntando dice, ahh!… dando cuenta de haber entendido, o de querer terminar la conversación.

Al leer esto pensarán que soy un pesado o un poco resentido, ni lo uno ni lo otro, sino que todas las anteriores al revés, –¿…? ¿Qué demonios? ¡Estas loco! Eres un enfermo César – sólo cuando me preguntan por eso, no es por ser pesado que lo hago, sino que porque ya me fastidia hacer de cura en Pakistán, eso del misionero no es para un diseñador o para un profesional, andar justificando su carrera por la vida es un trabajo duro, y cada día tenemos que hacerlo, ¿qué sería del mundo sin el diseño gráfico? – ¡Qué profundo! – la respuesta seria preguntarse ¿Qué faltaría en un mundo sin diseño gráfico?, tal vez faltaría ¡todo!, o ¡nada!, si porque quién Habría hecho las tumbas en Egipto, o sus murales jeroglíficos, ¿quién habría inventado la escritura?, ¿quién habría pintado su caverna favorita con sus mascotas?, o ¿habrían libros ahora?, ¿existiría el papel?. Todos estos avances de la humanidad fueron fomentados por personas que pensaron diferente a sus congéneres, crearon y diseñaron su mundo imaginando, con el vilipendiado pensamiento abstracto, la única diferencia con un reptil o un gusano, eso que nos ayuda a proyectarnos en el tiempo provocando que la conciencia de nuestra existencia y la de los demás se quede en el pasado, viva el presente y vea el futuro. – que bonito voy a llorar –, es tan importante el diseño, que logra pasar desapercibido por la historia y el presente, pero nunca del futuro, porque el diseño siempre ha estado en el futuro, es la única disciplina que logra pensar como será el mundo mañana, como se verá todo después, y haciendo eso, ¡ya existe!, si lo piensas existe y si lo haces existirá, entonces por esto creo que el diseño no se alcanza a apreciar, ya que mañana habrá uno nuevo, pero que nacerá viejo, ya que lo pensamos ayer. – ¡Estoy llorando! – entonces cuando le pregunten que es lo que hacen, ustedes contestan, – bueno, yo hago monos –, mi labor es pensar en el futuro, e imaginar como hacerlo.

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