Pan_de_centeno_completo-thumbnail.jpgEl día jueves de esta semana, me antojé de comer pan centeno, cosa que no me pasa muy seguido, y fui a comprar una hogaza de este pan, cual sería mi sorpresa cuando en el primer negocio pregunte por pan centeno, y el vendedor de la panadería, – corrijo, panificadora –, me  ofreció pan integral, y yo amablemente le dije que ese objeto no era lo que quería, luego de insistir unos minutos con su postura, el vendedor me puso una cara de pocos clientes, pero ¿qué se hace en esos momentos cuando uno pide algo especifico y le ofrecen otra cosa?, retirarse indignado por la burla, cosa que no  hice,  ¿o lo sano es declarar su derrota y comprar ese objeto sucedáneo?, pero quería comer pan centeno y no pan integral, entonces cuando salí de la panadería me pregunte si estaba pidiendo algo muy extraño, o desconocido para el resto, quizás esto no ocurra en otra panadería, por lo que fui a una que tuviera surtido en sus productos, la del supermercado, pero nuevamente pregunte y me dijeron lo mismo, pan centeno, es igual a, pan integral) dudé incluso de conocer al pan centeno, tal vez yo estaba mal, o quizás nunca existió tal objeto, créanme que incluso dude sobre estar en el lugar donde se compra dicho articulo, luego de preguntar en todas las panaderías de mi barrio, unas 4, y recibir la misma respuesta, me puse mal, casi lloré, no me atreví a preguntar por otro tipo de pan, uno como el pita o el bagette, tal vez, no existan también. Más tarde salí a comprar a un supermercado más grande, pero para comprar pescado, un salmón específicamente, y un pan centeno si encontraba, aunque al momento de pedir el pescado no hubo inconveniente, luego de pesarlo y cobrarlo lo hubo, ya que, luego de pesarlo lo pedimos fileteado, le cortaron la cabeza, descamaron, sacaron sus espinas y lo descueraron, todo lo que quedó eran los dos filetes, pero perdieron la cabeza, espinas y cueros, cosas que a la larga pesan, cosas que estaban en el cobro inicial, y que pagamos de más, alguien que no esta atento al proceso no se percataría del fraude, nos cobraron el mismo precio del pescado entero, tal vez le estoy poniendo mucho rigor al asunto, o estoy muy quisquilloso con este tema, pero lo cierto que en ambas ocasiones me sentí timado, o en un momento de estafa, ofreciéndome un producto que no era y otro que pagué más por menos, la pregunta que cabe es, ¿a todos le pasará lo mismo?, y haciendo una encuesta rápida por mis amigos y familiares, la mayoría más uno, me dijo que siempre le pasaba, otro porcentaje me dijo que era lo de siempre, pero que no me preocupara, y otro porcentaje ínfimo no se da cuenta del engaño, quien tendrá la razón, el cliente o el vendedor, en ese terreno estoy un poco dividido, ya que también soy vendedor, y en ciertas ocasiones los clientes piden cosas que no existen o de plano que no hay, pero en mi caso me creía un cliente informado y calmo a la hora de comprar, aunque me sentí poco afortunado con mis compras, satisfacción nula, poco comprendido y sólo, pero ¿uno busca todas esas cosas en los productos que consume?, o refleja una necesidad no cubierta en mi vida, o una locura galopante, la respuesta no la tengo, pero sin duda puedo decir que se fijen en lo que compran y sepan lo que pidan, sólo ese consejo puedo dar, muy obvio pero quizás olvidado.

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